5/8/18

Una broma de Raúl Martínez



En el verano de 1964, Raúl Martínez pasó a convertirse en uno de los artistas más reconocidos dentro del escenario artístico cubano. Expuso en el Museo de Bellas Artes (9 de julio). Dos semanas después, inauguró la muestra personal Homenajes en la prestigiosa Galería de La Habana. Al mismo tiempo participaba en el Tercer Concurso Latinoamericano de Grabado, en Casa de las Américas. También fue ampliamente promovido en la prensa. La revista Pueblo y Cultura lo entrevistó. Cuba publicó unas palabras, muy lúcidas, de Edmundo Desnoes, acompañadas de reproducciones a color. La revista Bohemia dio a conocer tres textos sobre su trabajo. Virgilio Piñera y Loló Soldevilla comentaron su obra en el diario Revolución. Todavía a comienzos de septiembre apareció una reseña más, en el periódico El Mundo. En Homenajes  había dos piezas, actualmente en la Colección del Museo Nacional de Bellas Artes, en las que me gustaría detenerme.

La primera, «Campeón. No. 1», contenía unas críticas a la realidad cubana. El letrero «Tiempo Muerto», al lado de  un dibujo que representaba una hilera de perniles de cerdo, dialogaba con la frase «Todo el jamón que consumiremos será cubano» y en una imagen, comparable a esas farsas carnavalescas en las que el sabio es un burro, un asno parece ser el Campeón Número.1. 




Otro de los cuadros, titulado «26 de julio», era un homenaje al asalto al Cuartel Moncada. Martínez pegó sobre la tela la hoja de un almanaque donde se enumeraban los días de aquel mes. La puso dentro del rectángulo que formaban las maderas de una silla infantil rota (correspondientes al espaldar y las patas traseras), puesta de cabeza. En otra parte del lienzo, dentro del círculo de la vocal O, ubicó la portada de un folleto sobre la «2da Declaración de La Habana». Estaba ilustrado con un mapa de América Latina, transformado en un rostro que lanzaba la consigna «Cuba sí, Yankis no». Entre los brochazos del fondo puede leerse la palabra «Urgente». A la izquierda, una fotografía del Dr. Fidel Castro ante un micrófono. El número 26 aparece varias veces en el lienzo, trazado con espontaneidad, como si fuesen gestos libertarios. 
Martínez, según afirmó en una entrevista, se propuso crear, mediante las pinceladas y los pigmentos, «una situación plástica más rica en expresión y en asociaciones, ya sean estas conscientes o inconscientes». Como método de creación, era un enfoque opuesto a las lecturas demasiado literales y unívocas que caracterizaban a las representaciones del realismo socialista. Pero también dejaba un margen para que pudiera  asociarse un cuadro con otro, en lecturas más enrevesadas. Por ejemplo, el letrero «Tiempo Muerto», tomado de una página de la revista INRA, podría ser todo lo contrario al 'tiempo del nacimiento', representado por la hoja del calendario enmarcada en la silla para niños. La frase, «Todo el jamón que consumiremos será cubano» era también un recorte de INRA. Solo que Martínez no incluyó la primera parte del texto. Era posible consultar  el encabezado completo, tal y como se había  publicado en la revista. Decía lo siguiente: «Dentro de un año y medio todo el jamón que consumiremos será cubano», una frase pronunciada en agosto de 1960. En 1964, cuando Martínez terminó el collage, era una promesa incumplida o una mentira. Entre el momento en el que se hizo este anuncio y el presente en que se expuso Homenajes en la Galería de La Habana  había transcurrido un «Tiempo Muerto». La imagen del Dr. Fidel Castro en el lienzo «26 de julio» permitía otra asociación entre el otrora Primer Ministro y el burro campeón número 1. La fotografía había sido la portada de INRA (agosto de 1960) en la que se transcribió la intervención de Castro y su vaticinio sobre el jamón.
Una revolución con dos caras. En «26 de julio» irradia hacia el continente americano, como un proyecto urgente, antiimperialista e incendiario. En «Campeón. Número 1», las promesas a la población cubana no se cumplen, la urgencia deviene en improductividad, en tiempo muerto, en demagogia.*

* Debo esta última observación a un comentario de una amistad. 

5/2/18

Rocío, de Kay Ryan



























Dew, by Kay Ryan                                              Rocío
As neatly as peas                                                  Como guisantes prolijamente dispuestos
in their green canoe,                                             en su vaina verde,
as discretely as beads                                            como cuentas
strung in a row,                                                     discretamente ensartadas en un hilo,
sit drops of dew                                                    se asientan las gotas de rocío
along a blade of grass.                                          en una brizna de hierba.
But unattached and                                               Pero sin ataduras,
subject to their weight,                                         sujetadas por su propio peso,                                            
they slip if they accumulate.                                 resbalan cuando se amontonan.
Down the green tongue                                         Debajo de la lengua verde
out of the morning sun                                          sin que las alcance el sol matinal,
into the general damp,                                          entre la humedad circundante,
they’re gone.                                                         desaparecen

Traducción Ernesto Menéndez-Conde y Marta Zayas