19/5/12

La pintura, la escultura y el arte nuevo.


Small Modernist Painting 30
Rodney Graham, Small Modernist Painting, 2005

Un rasgo notorio del arte reciente es la manera en que los artistas están incluyendo la pintura y la escultura junto a procedimientos más contemporáneos, como el video o la fotografía. Hasta hace poco, la instalación, el video arte y la fotografía solían ser entendidos como prácticas más novedosas que la labor, presuntamente convencional, de poner pigmentos sobre las telas o hacer una escultura. Ser pintor en muchos sentidos implicaba continuar formas de expresión que habían perdido vigencia después de las revoluciones artísticas de mediados de los años sesenta, que ampliaron el ámbito de las artes visuales mucho más allá de la pintura y la escultura.

Paradoxical Western Scene.
Rodney Graham, Paradojical Western Scene,2006, aluminio pintado.

A primera vista, en la actualidad, el arte es cada vez más dependiente de los progresos tecnológicos. Videos de canales múltiples, transmisiones en plasma tv, fotografía digital, instalaciones que requieren complejos procesos técnicos, avanzados sistemas de luces, softwares que conectan las obras al internet y video juegos. El arte del siglo XXI parecía ser el de los sofisticados avances tecnológicos, distante ya de la pintura de caballete y las técnicas tradicionales del óleo, el acrílico o la acuarela. Sin embargo, uno de los giros inesperados del ámbito artístico de los últimos años, consiste en que los creadores han dejado de entender a la pintura como una manifestación incompatible con el nuevo arte, con las búsquedas conceptuales y con los avances tecnológicos. Los artistas han derribado los prejuicios que hacían pensar en el lienzo como una forma obsoleta de crear. Ahora, de hecho, se mueven con entera libertad en cualquiera de las posibilidades que tienen a su alcance, sin considerar que una es, en esencia, más contemporánea que otra.

Paul Ramírez Jonas, Everyhorse, 2011. Escultura en corcho.

 Es conveniente aclarar,  sin embargo, que junto a la pintura y la escultura se han añadido técnicas muy personalizadas y materiales poco convencionales. Así, por ejemplo, el artista  Paul Ramírez Jonas reprodujo el corcel y el pedestal de una escultura ecuestre tradicional. Sólo que ahora se trata de un monumento que carece de jinete. ¿Quién es o dónde está la figura heroica? El bronce ha sido reemplazado por el corcho. Este material permite que el espectador agregue notas con tachuelas y que sean precisamente estos añadidos los que contribuyan a definir el sentido del monumento. Ramírez Jonas parece decirnos  que nuestro tiempo presente,  fulgurante, sin apoyaturas en el pasado, ha suprimido la dimensión heroica, patriótica y trascendental, dejándonos tan sólo una montura vacía.

Poppies (Study #4)
Kristin Oppenheim, Poppies (estudio #4), lápiz y acuarela sobre papel, 2010

Headstand
Kristin Oppenheim, Headstand, c-print 2002.


Kristin Oppenheim, Hey Joe, sonido instalación, 1996

Como si tuviese distintas personalidades y se resistiese a encasillarse en un tipo específico de prácticas, la artista Kristin Oppenheim  hace pinturas, junto a fotografías y video instalaciones. Del mismo modo Rodney Graham, pinta sobre fotografías montadas en cajas de aluminio, además de hacer esculturas y lienzos abstractos. Otros artistas incorporan tejidos junto a la pintura al óleo, creando una inusual mezcla entre las labores artesanales y la pintura. Heather Guertin, por ejemplo, piensa en la manera de articular sus pinturas abstractas con monólogos cómicos y la joven pintora Meghann Snow, inspirada posiblemente en la obra de Yves Klein, hace performances en los que se sirve de la danza para producir sus pinturas. En Sun K. Kwak encontramos igualmente ese lado performático en obras realizadas con masking tape.



Heather Guertin, Live at Funny Town, comedia stand-up, 29 de agosto del 2011



Heather Guertin, Sin título, óleo sobre lienzo, 2011


Estos son sólo unos pocos ejemplos. Por todas partes, la pintura, el dibujo y la escultura reaparecen como formas válidas, sin el estigma de ser percibidas como anticuadas . Igualmente vemos a los pintores saltar del lienzo a la fotografía y a la instalación, como es el caso del cubano Tomás Sánchez, quien actualmente realiza un ambicioso proyecto ambiental, de unos 13 000 pies cuadrados, en Costa Rica, al que ha llamado Jardín de la meditación.


Tomás Sánchez, Roca bruja,  fotografía, 2011.

Los artistas contemporáneos están quebrando esas barreras que encasillaban a los creadores en autores de performance o instalaciones, fotógrafos o video-artists. Se pueden aventurar otros rasgos de esta forma plural y a veces híbrida de encarar la creación artística. El más llamativo es que, con la vindicación de la pintura y la escultura, está prestándosele una mayor atención al aspecto estético o formal del arte. 



Meghann Snow, Dance drawing, Noviembre del 2011.

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