20/12/11

Eslóganes


Chomsky sobre los eslóganes.
¿Qué pasa si alguien le pregunta si da usted su apoyo a la gente de Iowa? Se puede contestar diciendo que Sí, le doy mi apoyo, o No, no la apoyo. Pero ni siquiera es una pregunta: no significa nada. Esta es la cuestión. La clave de los eslóganes de las relaciones públicas como Apoyad a nuestras tropas es que no significan nada, o, como mucho, lo mismo que apoyar a los habitantes de Iowa. Pero, por supuesto había una cuestión importante que se podía haber resuelto haciendo la pregunta ¿Apoya usted nuestra política? Pero, claro, no se trata de que la gente se plantee cosas como esta. Esto es lo único que importa en una buena propaganda. Se trata de crear un eslogan que no pueda recibir ninguna oposición, bien al contrario, que todo el mundo esté a favor. Nadie sabe lo que significa porque no significa nada, y su importancia decisiva estriba en que distrae la atención de la gente respecto de preguntas que sí significan algo: ¿Apoya usted nuestra política?
Algunos eslóganes en el arte contemporáneo han tenido la función opuesta o alternativa. Es decir, hacen visibles las preguntas encubiertas por una determinada postura ideológica. En ese sentido los eslóganes en las imágenes artísticas asimilan estrategias desconstruccionistas, desmitificadoras y tendientes a integrar la posición crítica, individual y atomizada, dentro de una comunidad más amplia de personas que comparten las mismas ideas.
Los eslóganes en el arte contemporáneo comenzaron a adquirir importancia a partir de la segunda mitad de los años sesenta, asociados a la aparición del conceptualismo, las reivindicaciones feministas, la lucha por los derechos civiles, el fracaso de los proyectos sociales, el descontento hacia las políticas gubernamentales y las manipulaciones mediáticas.


Aquí algunos ejemplos.


Patria o Libertad! The Rhetorics of Patriotism

Vista de Patria o Libertad, muestra itinerante curada por Paco Barragán, 2010

 

Jenny Holzer, El dinero crea el gusto, por Jenny Holzer, 2007.




Barbara Kruger, No necesitamos otro héroe, 1987



Hannah Wilke, Arte y Marxismo tengan cuidado con el feminismo fascista, 1977.




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