12/12/11

El cuadrado negro

I
Durante estos años se celebra el primer centenario de la aparición de las vanguardistas artísticas. Los primeros ismos irrumpieron, con toda su violencia transgresora, entre 1905 y 1925.  Por aquellas fechas se produjo una drástica ruptura con la tradición decimonónica del realismo, el romanticismo y el neo-clasicismo. En la actualidad, y con muy buenos motivos, muchos de esos primeros tanteos parecen pertenecer a un pasado histórico.  Sin embargo, una larga lista de aportes  -entre los que se incluyen,  el collage, la abstracción, los ready-made, los performances futuristas, las provocaciones callejeras de los dadaístas, los esfuerzos de los vanguardistas rusos por integrar el arte a la vida, las asociaciones absurdas, el manejo deliberado del azar, los objet trouves,  el cine y la fotografía experimental- conservan una sorprendente vigencia. Transnacional y poderosamente influido por la emergencia de nuevas tecnologías, el arte contemporáneo sigue siendo una prolongación de las primeras vanguardias.


II
Existe un antecedente del célebre Cuadrado Negro (1915) de Kasimir Malevich. Se trata del lienzo Combate de unos negros en un tunel,  realizado por Paul Bilhaud, en fecha tan temprana como en 1882 (quince años más tarde reproducido bajo el título Combat de négres dans une cave, pendant la nuit).La pintura de Bilhaud –que, evidentemente, era también una broma- poseía aún referencias al mundo real. Malevich, por el contrario, se propuso privilegiar lo que él llamó una “sensibilidad pictórica” ante la cual los fenómenos visibles del mundo objetivo eran totalmente insignificantes.




Paul Bilhead, Combat de négres dans une cave, pendant la nuit (1897), a partir del original  Combat de négres dans un tunnel (1882).





No por casualidad el pintor ruso concibió su Cuadrado Negro el mismo año en que redactó su Manifiesto Suprematista. Ambas creaciones no debieran disociarse. El acto de despojar a la pintura de contenidos y privilegiar la sensibilidad visual parece demandar del texto escrito, no como un complemento, sino algo inherente a la propia obra. Lo visualidad pura deviene en problema teórico. De este modo, gracias a esa dimensión conceptual,  la repetición de lienzos monocromáticos admite ser presentada como diferencia. Las posibilidades parecen inagotables.

Aquí algunos ejemplos (mostrados cronológicamente)
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Man Ray, Noire, 1930



Ellsworth Kelly, Black, 1951


Ad Reinhardt, Abstract Painting, 1963


Mark Rothko, Black Paintings, 1964

Art & Language, Two Black Squares (The Paradoxes of Absolute Zero), 1966, acrylic on canvas, 36x36cm

Art & Language, Two Black Squares (The Paradoxes of Absolute Zero), 1966

Robert Law, Blue Black Indigo Black, 1977

Maurizio Nannuci, Hazlo tú mismo, homenaje a Malevich, 1968





John McCracken, Black Plank, 1973 


Richard Serra, Pacific Judson Murphy, 1978


Allan McCollum, 40 Plaster Surrogates, 1981


Robert Irwin, Black Painting, 2008-2009

Liz Dechesnes, Black Mirror #1, 2010


Byron Kim, Sin título, 2010


4 comentarios:

  1. Que buena la coleccion Ernesto. Aunque tenia para mi que el primero (si es que existe tal cosa originaria) es el cuadrado en negro que aparece cubriendo toda un pagina del Tristam Shandy de Lawrence Sterne.

    Una vez lo comente en el blog en una entrada que se llamaba "Abstraccion y lo real", o algo asi, pero si lo pones en Google te saldra.

    g

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  2. Muchas gracias por la referencia. He buscado el libro, que no conocia en internet y he visto la pagina que mencionas. Saludos.

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  3. void
    http://www.youtube.com/watch?v=wgT75hi-1_k&feature=mfu_in_order&list=UL

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