19/6/11

Karl Popper sobre las teorías conspirativas.

 

Escribe Karl Popper en Conjeturas y Refutaciones:
Esta teoría, más primitiva que la mayoría de las diversas formas de teísmo, es comparable a la teoría de la sociedad de Homero. Este concebía el poder de los dioses de modo tal que todo lo que ocurría en la planicie situada frente a Troya era sólo un reflejo de diversas conspiraciones del Olimpo. La teoría conspiracional de la sociedad es justamente una variante de este teísmo, de una creencia en dioses cuyos caprichos y deseos lo gobiernan todo. Procede de la supresión de Dios, para luego preguntar: ¿Quién está en su lugar?. Su puesto lo ocupan entonces diversos hombres y grupos poderosos, tenebrosos grupos de presión, responsables de haber planeado la gran depresión y todos los males que sufrimos... El teórico de la conspiración creerá que es posible comprender del todo las instituciones como resultado de designios conscientes; y en cuanto a los colectivos, habitualmente les asigna un tipo de personalidad de grupo y los considera como agentes conspirativos, como si fueran personas.

Conjeturas y refutaciones es un libro de 1963. Sin embargo la definición de Popper tiene enorme vigencia. De este párrafo me deslumbra la continuidad entre Homero y los fabuladores contemporáneos. Las teorías conspirativas son lecturas paranoicas. Pueden llegar tan lejos como atribuirle a Theodor Adorno la autoría de las canciones de Lennon-McCartney (una conjetura de un autor llamado Allan Watt) o a George W. Bush el derrumbe de las Torres Gemelas (sobre el asunto hay un largo documental que, por lo demás, ofrece argumentos bastante plausibles).  Es evidente que el sentimiento de ser oprimidos por un poder siniestro es algo que atrae a cierto tipo de inconformes. No se si sea apropiado hablar de un goce masoquista en esos casos. Hay que preguntarse a qué se debe el secreto placer de creerse controlado por un grupo tenebroso, ante el cual los individuos se encuentran totalmente desamparados. Las teorías conspirativas son una expresión del oscurantismo contemporáneo, como magistralmente sugiere Popper.

Y entonces, ¿qué hacer con la presente crisis económica y cultural? ¿A quién atribuirle la responsabilidad? Como ha observado Mauricio Lazzarato, la crisis actual se debe al fracaso de la gobernabilidad neoliberal de la sociedad, basada en una contradicción esencial: el individuo debe ganar lo menos posible y gastar lo mínimo en beneficios sociales, mientras que, como consumidor, tiene que comprar y despilfarrar lo más que pueda.

Es también una crisis ética. Sin duda existen alianzas entre la clases políticas y las cúpulas financieras, campañas publicitarias y transacciones opresivas, funcionarios corruptos, favoritismos, estafas, maniobras económicas poco escrupulosas, etc. Pero, de igual modo, también hay decisiones políticas erróneas, personas ineptas, forcejeos, pugnas, negligencias. Se trata de un sistema vivo y en muchos sentidos autosuficiente, donde existen márgenes para irregularidades de toda índole; pero en modo alguno regido por un grupo de poder malévolo que controla a su antojo todos los resortes politicos y económicos del planeta.  Las teorías conspirativas son perjudiciales en el sentido de que convierten la crítica en pasatiempo, en supercherías que impiden una visión más compleja de los problemas. 

2 comentarios:

  1. Los problemas económicos actuales son consecuencia de una crisis de deuda soberana que no tiene nada de novedad. Volviendo a los clásicos, ya los reyes griegos eran muy amigos de no devolver el dinero que debían, lo cual provocaba crisis económicas, al no ser capaces de endeudarse en el futuro al no encontrar prestamistas.

    Hoy en día no hay ninguna crisis de valores. Esos hipotéticos valores ya estaban por los suelos hace miles de años. Me refiero al simple principio de devolver el dinero que te prestan.

    Gabriel Delpino

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  2. Muchas gracias, Gabriel. Creo que eso de devolver el dinero que le prestan le cuesta trabajo a todo el mundo, en cualquier momento historico. Sin embargo en la actualidad se ha llevado a una escala sin precedentes, como consecuencia del proyecto neoliberal que aspira a convertir a cada persona en propietario. Esto es, en un consumidor que debe endeudarse para continuar un ritmo de gastos y cubrir unas necesidades que estan muy por encima de sus ingresos (aqui solo hago repetir a Lazzarato).Yo creo tambien que existe una crisis etica que no solo se limita a no devolver el dinero, sino a como conseguirlo. Hoy las personas se pueden vender al primer postor con una facilidad enorme, pueden hacerse adeptos de ideas en las que no creen, mentir a sabiendas de que estan timando a los demas,etc. Esto, naturalmente, tampoco es nuevo. Es un problema muy antiguo y muy humano. Pero hoy se ha vuelvo un mal bastante generalizado.

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