2/4/10

Web 2.0. Ilusiones, realidades, pesimismos ¿?


I
Hoy hace exactamente dos años desde que decidí empezar este blog. Me gusta celebrarlo. Escribir asiduamente para un blog es una tarea divertida y, en mi caso, por completo incorporada a mi vida cotidiana. En un inicio pensé que sería simplemente un entretenimiento, donde más o menos podría agregar cualquier cosa que me pareciera interesante. Ahora creo que es mucho más, sin que yo pueda precisar exactamente qué (una red de amistades, un espacio donde ejercer una practica de la escritura, un modo de expresar mis opiniones o dar a conocer mi trabajo).

Encuentro curioso que todavía muchas personas perciban los blogs de manera prejuiciada y sean renuentes a aceptarlos como medios de expresión que pudieran estar dotados de algún valor cultural. Más inquietante me resulta cuando las interpretaciones desfavorables provienen de especialistas que disponen de un arsenal de excelentes argumentos.

El otro día leí con interés esta entrevista, publicada en la revista alemana Die Zeit y cuya traducción al español hizo circular el investigador cubano Desiderio Navarro. Markus Reiter se enfrenta a muchos lugares comunes relacionados con los blogs, twitter y las redes sociales. Su visión me pareció bastante controversial.

Antes de copiarla, me gustaría recordar que, en su momento, juicios parecidos se emitieron contra las vanguardias artísticas, el jazz, la música rock, el arte conceptual y numerosísimos otros fenómenos culturales que en la actualidad se encuentran plenamente consagrados. Hoy por hoy, los blogs podrán tener sus admiradores y sus detractores, pero lo que ya no puede discutirse es que no hay maneras de prescindir de esta novedad tecnológica. Tampoco del espacio –cultural y político- que las redes sociales están adquiriendo en el mundo contemporáneo.




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"Si quiere hacer el ridículo..."

Markus Reiter es entrenador de comunicación, periodista y asesor mediático. Licenciado en politología, fue viceredactor jefe del Reader's Digest para Alemania y, entre 2000 y 2002, redactor jefe de la página cultural del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung. En su libro Dumm 3.0(Tonto 3.0) describe cómo Twitter, los blogs y las redes sociales “amenazan nuestra cultura”. En la entrevista cuenta por qué no cree en la red.

DIE ZEIT online, 19.03.2010

ZEIT ONLINE: Entonces, en su opinión, ¿quién es tonto 3.0?

Markus Reiter: En la red es difícil determinar quién es tonto y quién no. Ese es el problema precisamente. En el viejo mundo de los medios existían gatekeepers, o sea, por ejemplo, periodistas que procuraban separar lo bueno de lo menos bueno, lo verdadero de lo falso. Y cuando un día dejan de existir esas instituciones, entonces uno mismo tiene que hacer todo ese trabajo. Y ante esa tremenda cantidad de información muchos terminarán rindiéndose.

ZEIT ONLINE: ¿Pero acaso en la red no ocurre más bien una tremenda democratización?

Markus Reiter: Creo que eso es una ilusión. Al final terminarán imponiéndose en la red las mismas élites sociodemográficas que se impusieron en el viejo mundo. Vamos, que la cantidad de taxistas de Munich que tienen un pasado migratorio y que escriben blogs relevantes, o de viudas de guerra que tienen un blog, es limitada. Si Usted mira bien quién en la red produce cultura o información relevantes, notará que, o son las mismas personas que ya tuvieron éxito en los viejos medios, o son los que habrían tenido éxito en esos viejos medios de no haber existido la Internet.

ZEIT ONLINE: ¿Y qué pasa con YouTube, donde a cada minuto se suben 24 horas de material de video, en su mayor parte grabaciones pequeñas, producidas por cuenta propia? ¿No es grandioso que todo eso encuentre allí un público?

Markus Reiter: Si Usted quiere hacer el ridículo en la red, siempre tendrá público. Pero eso no es algo que alcance una relevancia social. Digámoslo así: Usted tiene pan y juegos. Y la élite social tiene la ventaja desde el momento en que ya no tiene que ofrecer ella misma los juegos, sino que la misma gente lo está ofreciendo.

ZEIT ONLINE: ¿Cuál es el problema?

Markus Reiter: En esencia, yo me dirijo contra las expectativas de salvación que apologetas de Internet o autonombrados evangelistas tienen puestas en la Internet. O sea, contra la creencia en que Internet tiene un efecto emancipatorio y que ahora existen nuevas posibilidades de democratización. Aquí simplemente lo que está sucediendo es una lucha por el poder entre las élites de los viejos medios y aquellos que quieren acceder a la olla de la carne.

ZEIT ONLINE: ¿Pero acaso la red no estimula procesos de aprendizaje sociales al facilitar que más personas puedan ser escuchadas y participar activamente?

Markus Reiter: Es que la mayoría de las personas no participa para nada. Si Usted mira cuánta gente contribuye, por ejemplo, a la imponente Wikipedia, la enciclopedia de Internet, verá que en esencia se trata de menos del uno porciento. Se estima que solo algunos centenares de personas escriben la inmensa mayoría de los artículos.

ZEIT ONLINE: Entonces yo diría: ojalá que en el futuro haya más...

Markus Reiter: No hay ninguna razón para esa esperanza. La actitud fundamental del ser humano es la de receptor. Y existe un segundo problema: en algún momento, por supuesto, a la gente se le ocurrirá ganar dinero. Y si esa posibilidad se pierde porque la red entera no es más que una inigualable fiesta gratis, entonces la motivación bajará aún más.

ZEIT ONLINE: Por el momento se observa lo contrario: los blogs de música se desbordan de tanta música gratis, existen incontables fotos en Flickr y una enorme necesidad de participar con comentarios en distintos debates. Y todo eso sucede sin segundas intenciones comerciales.

Markus Reiter: La cuestión es: ¿qué gano yo como receptor cuando otros hacen comentarios? Si Usted quiere comprar un libro en amazon, podrá leer 58 reseñas tremendamente entusiastas sobre el mismo libro, y otras 54 que lo encuentran absolutamente horrible. Al final, después de leer casi 120 reseñas, no he ganado nada.

ZEIT ONLINE: ¿Y eso es distinto cuando uno lee un artículo en un periódico?

Markus Reiter: Sí, porque aquí yo parto de que se trata de personas que juzgan las cosas con cierta profesionalidad. No digo que no haya también periodismo decepcionante a montones. Pero cuando voy a un restaurante y el camarero o el sommelier me dicen, cuando les pregunto por una recomendación de vino: „Escoja este, a todos les gusta“, yo me siento decepcionado.

ZEIT ONLINE: ¿Niega Usted entonces que la gente tenga la capacidad de ser activa desde el punto de vista artístico o creativo, y de serlo en mucha más medida de lo que ha sido hasta ahora?

Markus Reiter: Yo no le cuestiono a nadie la capacidad de expresarse artísticamente, para muchos eso hasta puede ser un hobby. Claro que esa es una de las caras maravillosas de la red. Solo que, en última instancia, hay que reconocer que hay diferencias de calidad. Si Usted toma a diez pintores barrocos mediocres para que pinten unos pocos centímetros cuadrados de un cuadro, al final eso todavía no es un Caravaggio.

ZEIT ONLINE: ¿Quién decide si lo es?

Markus Reiter: Al final es el tiempo el que decide. Lo que queda tiene evidentemente un cierto valor. Pero más allá de ello creo que por lo menos es útil que exista ayuda profesional. Eso no tiene que ver con decidir en el sentido propio de la palabra sino más bien con prestación de servicios, con direccionamiento, selección. O sea, con lo que los medios han hecho hasta ahora.

ZEIT ONLINE: ¿Qué piensa Usted de la tesis de la economía de la atención? Si todos se autorrealizan, nadie más tiene tiempo entonces para ver los textos y las imágenes de los otros. El público es el bien escaso... y en correspondencia tendría que ser recompensado.

Markus Reiter: Suena muy convincente. Pero al panadero no se le puede pagar con atención nada más, y su alquiler menos todavía. Y aún menos se le puede pagar a los oyentes por recibir atención de ellos. Es decir, estaremos en el gran dilema de que de alguna manera en toda esta Internet fuera de Google y del comercio online la gente tiene que capitalizar también los resultados de su propio trabajo.

ZEIT ONLINE: O sea, ahora mismo estamos en una época dorada con todas esas informaciones gratis, pero esa época tiene sus días contados...

Markus Reiter: En el futuro la gente recibirá más sus informaciones a partir de redes sociales. Y si compara eso con el viejo estado de cosas, la selección social ya ahora es mucho más fuerte: todo el mundo podía comprar un periódico, sin importar de qué capa social provenía. Eso es mucho más fácil que escoger los amigos correctos que le provean a uno los links correctos a las informaciones correctas.

ZEIT ONLINE: Usted no confía mucho en la gente.

Markus Reiter: Reconozco que, en efecto, socialmente soy pesimista. Al final no creo que tendremos una sociedad mejorada, más emancipatoria. Simplemente porque el ser humano no cambia. Vamos, que si Usted mira las columnas de comentarios a intervenciones en Internet, podrá constatar que mucho ahí es basura y garabato. Tiene ante Usted el mismo fenómeno que sucede en el terreno de fútbol cuando la turba se agrupa. En muchos lugares en la red, y sobre todo allí donde el público es pequeño, hay discusiones muy inteligentes. Pero dondequiera que hay un gran público, o sea en las páginas de Internet de los grandes periódicos, lo que encuentra en el fondo son comentarios fundamentalmente subterráneos y que van hasta el lenguaje fecal. Y eso no se ve muy emancipatorio que digamos.

Las preguntas las hizo Tina Klopp.

Traducción del alemán: Orestes Sandoval

4 comentarios:

  1. Necesitamos tu ayuda!! Tanto si has apoyado la campaña OZT como si no lo has hecho todavía. Divulga la campaña "OZT: Yo acuso al Gobierno Cubano" (http://orlandozapatatamayo.blogspot.com), que promueve la carta "Por la liberación de los presos políticos cubanos", a firmar en http://firmasjamaylibertad.com/ozt/ o por correo electrónico dirigiendo un email a ozt.prensa@gmail.com con el nombre, los apellidos, la ciudad y el país de residencia.

    Ya la han firmado más de 43mil personas en todo el mundo. Nombres como los de (....los más conocidos en Cuba??) la apoyan.
    Si ya te has hecho eco, gracias ante todo!! Considera entonces enviarle esta invitación a tus amigos, por ejemplo por email a los que viven en Cuba.
    Pasa la voz! Que no haya cubano de a pie que no se entere! TODOS debemos ser parte del futuro que merece Cuba, uno donde no se reprima por pensar diferente.
    Contamos contigo! GRACIAS!

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  2. Hace poco encontré una nota de uno de los hacedores de realidad virtual. Su punto de vista va más al tema del deterioro de las relaciones personales cuando todos usamos medios virtuales.
    Está ligeramente emparentado con la opinión de Markus Reiter.
    Acá te la dejo, http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/03/12/_-02157987.htm.
    Anyway, me gustan lo que se puede hacer de bueno con los blogs, las redes sociales y la mar en coche. Son alternativas que ojalá no nos saque el gustico por seguir encontrándonos con un amigo a tomar un café.
    Saludos desde Buenos Aires, brumoso.

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  3. No he tenido tiempo de leer tu texto en detalle pero creo que en líneas generales estoy de acuerdo con él: en el caso que mencionas la gritería sólo es eficaz como catarsis. Sin embargo lo que me comentabas el otro día de que la gritería debe ser asociada al totalitarismo es erróneo. Es vieja la crítica a la vulgaridad democrática. Democracia –es el lamento de muchos- es el igualamiento en el espacio público de cosas que deberían estar jerarquizadas. Los ejemplos son incontables. Los actos de repudio más que manifestación de totalitarismo son síntomas de sus crisis. Gente reprimida durante meses o años encuentra una satisfacción especial cuando puede gritarle a cualquiera, sobre todo si no puede defenderse. Como cuando el Mariel, como ahora mismo. El estado perfecto del totalitaritarismo es el silencio. O los coros perfectamente sincronizados con la voz del líder. Un buen ejemplo de ese silencio totalitario fue el que siguió al caso Elián. Después de meses de marchas infinitas, de un país perfectamente entregado al culebrón del pade en busca del hijo el día en que los agentes de inmigración entraron en la casa de los tíos del niño en Miami en La Habana nadie salió a la calle a celebrar. Todo porque el régimen cubano –para distanciarse de la algarabía miamense- prohibió las celebraciones en Cuba por la vuelta del niño. Ese silencio decía más del poder absoluto del régimen sobre la gente que toda la gritería anterior.

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  4. Tengo la ligera impresion que estamo frente a un gran disparate. A lo largo de la vida y a diario estamos obligado a escoger o discernir lo bueno entre lo malo, y lo que nos conviene entre tantas incoveniecias. Esto no solo se limita a la internet. Tambien cuando suele ir a una libreria tienes que dicerneir entre la buen y la mala literatura y asi sucesivamente. Con el caso de los periodiscos es exactamente igual…. Aqui lo que se esconde una voluntad de tratar de controlar la informacion de la interenet…creo que eso es lo que se busca y se esta fraguando. El dia que eso suceda desconetare el cable de la internet de la pared de un solo tiron y me limitare a usar la computadora como herramienta de trabajo. Y JAMAS VULVERE A ENTRAR EN LA INTERNET. El problema esta que mientras uno duerme existen unos cuantos locos tratando de ver como robarle los espacios al hombre. Y hay que esta muy alerta!!!

    Realmente estamos bastante grandesito para que nadie nos escoja y administre lo que mas nos convine. ESO ES SOCIALISMO, DONDE EL ESTADO PIENSA POR EL INDIVIDUO. NO!!! ESTOY MUY DE ACUERDO QUE LA INTERNET HA DE SER COMO ESE GRAN UNIVERSO EN QUE HABITAMOS, LLENOS DE SOLES QUE NOS ALUMBRAN, ALIMENTAN PERO TAMBIEN CON SUS BLACK HOLES QUE NOS AMENAZAN CON SU OTRA REALIDAD.

    Saludos.

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