6/3/10

Hacerse escuchar

Copio una nota que escribió mi amigo Juan García en su wall de facebook:

Yo, sin dármelas de muy patriota recomendaría a cualquier cubano ir y vaciar la hiel periódicamente en la jeta del déspota o en la de sus bufones (aunque sea de manera ecuánime y en silencio, como Mónica). El ejercicio de la libertad cívica resulta tan terapéutico como el físico del gimnasio.


Me gusta aquí su mención del silencio como un modo de protestar. Hace casi un año, escuché a Alexis Romay hablar sobre una idea semejante, que nunca se puso en práctica.

Con frecuencia los exiliados cubanos se quejan de cuán poco respaldo encuentran en los gobiernos occidentales o en las publicaciones mediáticas. Tengan o no razón, posiblemente sea provechoso que consideren otras maneras de hacerse escuchar y tengan en cuenta que tanto o más importante que lo que se dice, es el cómo se dice.

Primero, una necesaria aclaración innecesaria. Yo, como la inmensa mayoría de los cubanos, encuentro condenable la reciente muerte de Zapata Tamayo. Estimo que es importante que la comunidad mundial reaccione drásticamente al respecto y simpatizo con la idea de asistir a eventos de protesta. Fui, por ejemplo, a los que se realizaron en Raleigh y Durham, en North Carolina, con motivo de la guerra en Iraq. Sin embargo, en lo concerniente a los actos públicos relacionados con lo que acontece en mi país tengo importantes reservas, que me gustaría ilustrar con dos o tres ejemplos, tomados de la manifestación que se realizó en New York, el 28 de febrero pasado (a la que me habría encantado ir para encontrarme con algunos amigos).

Aquí un primer video, donde las voces, en vista de la pobreza de las imágenes, son fundamentales.



¿Merecen los funcionarios cubanos estos gritos? Yo diría que sí. Incluso cuando pudieran avergonzarse del comportamiento de su propio gobierno –lo cual no me parece para nada improbable-, ellos son los voceros de dichas injusticias y con su trabajo contribuyen a apoyar los abusos que se cometen en la isla. Pero también creo que las palabras resultan grotescas y ofrecen una pésima imagen de quienes las pronuncian.

Se me dirá que en una sociedad democrática –como la estadounidense- cada quien es libre de expresarse como le venga en gana y yo estaría totalmente de acuerdo; siempre y cuando se acepte que dicha libertad contiene algunas trampas que no debieran pasarse por alto. Aquí, por ejemplo, los gritos contra los funcionarios recuerdan –seguramente muy en contra de las intenciones de los que vociferaban- a los llamados mítines de repudio que tuvieron lugar durante los acontecimientos del Mariel, en el verano de 1980, y a los actos que todavía hoy se celebran en contra las Damas de Blanco, los presos políticos y otras figuras, como el esposo de Yoani Sánchez. No es muy descabellado pensar que los gritos y las burlas podrían transmitir un mensaje por completo opuesto al que pretendía comunicarse.

Doy otro ejemplo, en este caso bastante llamativo, en el siguiente video.


Aquí "Orlando Zapata Tamayo, ¡Presente!", es una repetición de lo que se gritaba en Cuba cuando se mencionaba el nombre de cualquier “mártir” revolucionario. Un poco más adelante, los reclamos de “freedom, freedom, freedom” poseen la misma cadencia y la misma entonación que les imprimen las turbas "revolucionarias" cuando corean “Fidel, Fidel, Fidel”. No se trata, por cierto, sólo de una impresión personal. Les he preguntado a otras personas y todas, sin excepción alguna, han estado de acuerdo conmigo sobre estos detalles. En otro video , aquello de "los negros cubanos también son humanos" suena igual que "el pueblo, unido, jamás será vencido".

Entonces, ¿qué dicen exactamente estos gritos? Personalmente no puedo escucharlos sin experimentar cierto malestar, sin dejar de asociarlos con las consignas que durante décadas se cantaban en Cuba. Imagino que, ante este tipo de manifestaciones, habría algunas maneras de contestar la divertida pregunta que da título a un libro de mi amigo Enrisco: ¿Qué pensarían de nosotros en Japón? No sería raro si nos viesen como turbas revolucionarias, dirigidas por una organización de masas, aunque probablemente los nipones no consigan entender cómo o por qué dichas turbas llegaron a New York.

Ojalá pudiese aprenderse a olvidar, buscar formas alternativas de manifestarse, formas que posean más poder de convocatoria, más capacidad para entusiasmar y atraer tanto a los cubanos como a la opinión pública. Quizás allí, entonces, surja el silencio, como un modo –seguramente no el único-de hacerse escuchar.

7 comentarios:

  1. pudiera ser.
    pudiera ser.
    ya sabes que la catarsis funciona de insospechadas maneras.
    (las laptops sin acento too)
    y aprovecho en plan sorbeto para darte mis felicitaciones publicas por la excelente reciente tesis, my friend.

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  2. He leído este post con mucha atención y más de una vez.
    Y creo que es una utopía el día que podamos manifestarnos de la manera que no nos enseñaron.
    Máximo Gómez dijo, en otro contexto, "el cubano no llega o se pasa". Necesitamos mucho tiempo para modificar el discurso.
    Buenas noches, en BAires.

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  3. CAMPAÑA MUNDIAL “SALVEMOS A ESOS HOMBRES QUE LA PATRIA ORDENA”

    LA PATRIA ORDENA
    (Soneto Monorrimo con Estrambote)

    SALVE CASTRO, LOS QUE VAN A VIVIR, ESPUTAN (es decir, TE ESCUPEN Y SALUDAN)…

    Salvemos a esos hombres, cuya patria es la pena
    que elijieron sus almas, como escudo en cadena
    de ideales y espíritus, que apuran su condena,
    sobre una isla cárcel, grillete por las venas

    de un pueblo obnubilado, al son de las antenas,
    ocultas con su angustia, como si fuera Atenas
    minándose en Esparta, azorada y ajena,
    aislada en su esperanza, ciudad que nos carena.

    Salvemos a esos hombres, que viven hoy apenas
    tapiados por ser libres guerreros que almacenan
    el valor de un país, si el tirano es gangrena

    milésima de un pueblo, salvado por la mena
    que mana de esos hombres, y doma a manos llenas
    la justicia que impone su libertad más plena.

    Salvemos a esos hombres, sumidos por la arena
    de un agua en dos orillas, que nos desencadena,
    para que armemos juntos la patria que lo ordena.

    A Ariel Sigler Amaya, Guillermo Fariñas,
    Oscar Elías Biscet, y los otros hermanos
    en huelga de hambre por la libertad de Cuba.
    Igualmente para Reyna Luisa Tamayo Danger,
    las Damas de Blanco y el resto de los presos políticos
    y opositores cubanos al régimen castrista,
    en donde quiera que se encuentren.

    José Antonio Gutiérrez Caballero
    (JOSÁN CABALLERO)
    Miami, 4 de marzo del 2010.

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  4. Ernesto, me cuadra este post y el análisis que lanza sobre nuestra incapacidad para ser efectivos políticamente. Demasiado protagonismo y necesidad de sobresalir y ganar puntos. Frustración en lo esencial político que aludía Lezama.

    Comparto algo que comenté en mi blog en 2008 conversando con un amigo sobre el tema:
    "Esa necesidad de reaccionar contra algo, esa enorme capacidad que tenemos de ser azuzados contra algo y de hacerlo siempre en bloque, como marchando, mirando con la esquina del ojo a los demás para ver si estamos a tono con la mayoría, eso broder, tristemente, es muy cubano. Y se practica en nuestro querido archipiélago y fuera de él, donde quiera que lleguemos y hayan más de 2 paisanos."

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  5. Yo discrepo de todos ustedes. Yo por ejemplo pienso que en vez de ser tan critico y dedicarse a buscar las agujas en un pajar y presumir de intelectual con una criticas sarcastica y fina yo mas bien les propongo a luchar por la libertad de Cuba y aportar cada uno su granito de arena .

    Si!…ZOE el cubano o no llega o se pasa y tambien se pasa de criticon. Ell gran genio Jose Marti tuvo que lidiar con mucha critica y muchos idiotas que en vez de hacer algo solo buscaban dividir y pasarse de listo. ese es otra faceta del idiota cubano que Gomez no menciono.

    Pero si hay mucho que saben permanecer en la linea del medio como Elias Biset, Zapata y los 75. muchos otros desde lo lejos se concentran en criticar y filosofar para justificar su inmovilidad y mediocridad y saciar su ego de alguna manera.

    La crirtica que no resuelve nada y no construye es otra manera de pasarse o no llegar!! Personalmente les propongo que mas bien se bajen de esa nuve… no nos hace falta mas lluvia acida en este planeta.

    Que uno que otro insulte y no pueda controlar sus sentimientos sucede hasta en las sociedades mas civilizadas y supuestamente mas refinidad de este planeta…solo tienes que pisarles lo callos para que se lo demuestren.

    Esa actitud observadora y criticona que lo hace sentir aislado y diferente a los demas es una verdadera ilusion y un personage mas creado y montado por su mente o ego… no se crea mejor que nadie. no lo sera hasta que no vea que su percepcion del mundo es un resultado de su ego y hasta entonces jamas sera libre de usted mismo. Se comportan como niños o adolescentes.

    "La mejor manera de decir es hacer"…Jose Marti

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  6. Muchas gracias, Anonimo. La frase de Marti, con todo el respecto que merece su autoridad, es pura palabreria. Tambien los que participaron en los mitines de repudio dentro de Cuba "hicieron" algo. Fue esa la "mejor manera de decir" que tuvieron?
    Yo estoy muy en desacuerdo con esas "maneras de decir".
    Queria preguntarle si a usted no le parece un problema -muy criticable- el hecho de que las manifestaciones contra el totalitarismo y la represion en Cuba acudan precisamente a las mismas "maneras de decir" que emplea el totalitarismo y la represion?
    No cree que pudieran existir otras muchas "maneras de decir", formas de expresarse que sean mas propias de un sistema democratico y participativo?
    Saludos.

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  7. Muy de acuerdo que el metodo de la lucha por la libertad de Cuba debiera ser muy diferente al los acostumbrados por la dictadura...claro esta! Pero quien puede controlar la actitud desmedida de un viejito de 75 años llenos de resabios que apenas tiene control sobre sus movimientos como los he visto suceder en Miami.
    Saludos

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