14/2/10

Tiempos Modernos

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Ensimismado en mi trabajo, preparo un almuerzo más o menos improvisado. Lo traigo a mi escritorio. Leo las últimas líneas que he tecleado en mi ordenador. Avanzo mientras pruebo un bocado, sin dejar de mirar hacia la pantalla. Una traducción a medio empezar. Debo entregarla con urgencia. Mastico, tecleo, dejo escapar alguna errata, que corrijo inmediatamente con el Backscape.

Chersterton pensaba que comer y escuchar música al mismo tiempo era una práctica de mal gusto. Impedía disfrutar de la comida y de la pieza musical. No se me ocurre qué hubiera opinado Chersterton sobre el hábito –completamente asocial- de tomarse una taza de café frente a un ordenador.

La costumbre no ha pasado desapercibida para la diseñadora holandesa Hella Jongerious. Como parte de una serie de trabajos titulada My Soft Office, ella ha concebido un teclado que facilitaría la accción de ingerir alimentos delante de una computadora.

A mi mente acude la escena de la máquina de comer en el filme Tiempos Modernos. La ocurrencia de Chaplin hace reír porque es una exageración. Un absurdo al que podría conducir la obsesión por un aprovechamiento óptimo del tiempo. La sonrisa que despierta el teclado de Jongerious posiblemente sea la de iluminar este hábito, tan nuevo y ya tan incorporado a la vida cotidiana, que a veces resulta sencillamente invisible.

En la película de Chaplin, el empresario termina por rechazar el invento, defectuoso e improductivo. En la actualidad, lejos de la monstruosa maquinaria de Tiempos Modernos, los avances tecnológicos –humorísticamente recreados por Jongerious- si bien represivos, en resumidas cuentas resultan confortables y hasta placenteros.

6 comentarios:

  1. Realmente más que un síntoma de mala educación es el stress extremo que nos persigue, la fugacidad de la vida que tal parece que nos moriremos mañana y tenemos que correr a realizar mil cosas por minuto de lo contrario nos dormimos en la nada...Evidentemente ese diseñador sabe que el mundo está lleno de extresados que no saben hacer cada cosa con calma y por separado.

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  2. Hoy recien vi en travel channel un corto de Ian Right sobre Cuba y entre todas la cosas hubo algo que me llamo mucho la atension. Se trataba de un viejo de 86 años que con mucha facilidad trepaba los cocoteros valiendoce de una soga y pequenõs salticos que lo propulsaban hacia arriba, para baja se deslizaba como un niño en una "canal" de un parque.
    Es posible que quien use este teclado tal vez no necesite de trepar en un cocotero y hacer muchas maromas para ganarse la vida pero comiendo sobre plastico frente a las radiaciones de un monitor con una dieta de pizza y cocacola los pronosticos de vida no han de sobrepasar los 55 años.

    Lo proximo, me imagino, sera el teclado comestible. Yo personalmente no se lo recomiendo.

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  3. Muy buenos los comentarios, realmente es como para asustarse!

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  4. Hola Anonimo, La idea de un teclado comestible suena como un invento por hacerse. Me he reido mucho. Si, Laberintos, los comentarios son magnificos. Saludos.

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  5. El domingo cuando volvía de ver a Fuerza Bruta pensaba en este post. También ellos representan esa carrera hacia ¿dónde? en su espectáculo.

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  6. romy diaz-perera5 de abril de 2010, 9:37

    Me parece buenisimo lo del teclado comestible, digamos que deberia, como la pizza misma, tener un borde crusty por el que uno pudiera empezar antes de llevarse a la boca la Q de Queso, la P de Pepperoni...mas bien podria ser un ejercicio mental para hacer dieta...."si me como este teclado delicioso, no podre escribir el puto email"

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