24/12/09

¿Puede hablar el subalterno?

Aunque frecuentemente formados en universidades norteamericanas y europeas, algunos pensadores indios como Homi Bhabha, Arjun Appadurai, Geeta Kapoor y Gayatri Chakravorty Spivak no se limitan a repetir dócilmente las concepciones teóricas imperantes en Francia o los Estados Unidos. Por el contrario, han puesto dichos hallazgos, por novedosos que sean, entre signos de interrogación. De este modo, contribuyen a acelerar la desoccidentalización –todavía incipiente- del pensamiento contemporáneo.

El ensayo ¿Puede hablar el subalterno? (1985) de Spivak es uno de los textos fundamentales de lo que hoy se conoce como estudios postcoloniales. Spivak parte de una crítica a Deleuze y Foucault. De acuerdo con la autora india, ni uno ni otro lograron percibir la posición –en apariencia transparente- desde la que diseccionaban al poder o al capitalismo. Menos aún advirtieron que hablaban desde la tradición (imperial) europea, sin adentrarse en necesarias distinciones sobre los subalternos (es decir los sectores y clases sociales dominadas, que constituyen la inmensa mayoría de la población mundial). Sin llegar a detenerse en las diferencias que separan, por ejemplo, a un obrero francés de una mujer negra, emigrante y pobre, al homogeneizar la figura del Otro, Foucault y Deleuze no se encuentran en condiciones de representarlos(ni en el sentido de autoproclamarse voceros de sus reclamos políticos ni en el de describir o retratar sus conflictos). Spivak llega incluso más lejos: con la homogeneización de la figura del Otro, estos pensadores contribuyen a silenciar la voz (heterogenea) del subalterno.

Una voz que queda entonces como un habla que para ser enunciada demanda ir más allá del horizonte epistemológico que prevalece en Occidente. La propia pregunta de si puede hablar el subalterno es una interrogante que emerge desde el mundo postcolonial. Frente a las aventuradas pretensiones de Foucault y Deleuze de explicar al Otro, Spivak postula el principio de desconstruir la lógica imperial que oculta el pensamiento teórico.


Marx y Derrida son las dos figuras a partir de las cuales Spivak sustenta su crítica. Foucault y Deleuze se limitaron a analizar la constitución del sujeto desde las relaciones entre el deseo y el poder, sin apenas interesarse por pensar en el papel que desempeña la ideología en dicha constitución. Una limitación que los conduce a la falta de consciencia de la posición ideológica que ocupan sus propios hallazgos. Tanto Foucault como Deleuze creen ingenuamente en la transparencia o imparcialidad de sus puntos de vista. Para Spivak, ambos autores, que supuestamente asumen la crítica al capitalismo no pueden salirse de la lógica imperial que tratan de diseccionar. Universalizan una interpretación de las relaciones de poder que enmascara otros conflictos, generados por la expansión colonialista, sin prestarle atención al problema de que sus posiciones se inscriben dentro de un sistema de pensamiento en sí mismo imperial. Frente a la dirección de los estudios emprendidos por estos pensadores, el trabajo de Derrida contribuye a evidenciar el carácter etnocéntrico desde el que habla el intelectual europeo. Es curioso que al hacer visible la posibilidad de la voz –no representada- del subalterno, Spivak haya encontrado una manera plausible de integrar marxismo y desconstrucción. Un esfuerzo que ha sido casi siempre insatisfactorio.

2 comentarios:

  1. Ese intento de unir marxismo y deconstruccion fue solido al principio, pero tambien lo que mas respeto de Spivak es el hecho que haya criticado a Derrida; un desencuentro que, segundo me conto John Leavey (traductor del 'Glas' de Derrida), los llevo a cierta friccion. Bajo ese discurso del "otro", los derridianos muchas veces pueden ser peor que los cristianos protestantes: estas conmigo o no me hables. Algo por el estilo. Es por esto que una integracion del marxismo - de critica del capitalismo - con la differance de Derrida es tan dificil: el mejoramiento de un sistema social para Derrida siempre es algo a'venir y no algo practico, etc. Es una lastima que los multiculturalistas hayan secuestrado a Derrida para la defensa de un sistema injusto. Aunque Derrida tambien tuvo su culpa, ya que decir "America is Deconstruction" es casi una blasfemia.

    G

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  2. mientras desayuno mi cafecito con leche te leo! que valiente enfrentarse a Deleuze y a Foucault con tan fuertes argumentos. el pensamiento de la Spivak un poco de tipo antropologico me insipira a questionar tambien otros temas que la filosofia moderna propone. Bueno, de todos modos para mi Deleuze y Foucault siguen siendo genios aunque ahora pueda mirarlos mas escepticamente. Un abrazo y feliz agno nuevo. Estoy perdida pero siempre te leo, escribir requiere mas creatividad pero leer es como respirar para mi. Un beso grande y a ver si por fin nos vemos este agno. que ganas!

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