10/11/09

BERLIN Y LAS CALLES QUE YA NO SON (por Ariana Hernández-Reguant)

Ariana Hernández-Reguant me ha enviado esta contribución sobre los nombres de las calles berlinesas. Un texto que me alegra particularmente publicar aquí, ya que ayer lamenté no haber encontrado el tiempo para incluir algún escrito que viniese a celebrar el 20 aniversario de la caída del muro de Berlín.




BERLIN Y LAS CALLES QUE YA NO SON
Por Ariana Hernández-Reguant


Para mí, que dejé Barcelona hace veinte años, la plaza Francesc Maciá sigue siendo, además, la plaza Calvo Sotelo. Nunca se me ocurrió preguntar quién era Calvo Sotelo (un militar franquista), pero cuando dejó de llamarse así aquella plaza por la que yo pasaba todas las tardes camino de la pista de patinaje del Turopark, supuse que debía ser alguien allegado a Franco. Anteayer me acordé de aquella época pos-franquista, cuando tantas calles cambiaron de nombre, al ver en la trastienda del nuevo museo del Wende, en Los Angeles, viejos letreros de calles berlinesas. Como antropóloga, no puedo imaginar mi mundo intelectual sin Engels y su teoría sobre el origen de la familia y la desigualdad de la mujer formulados como inseparable de la propiedad privada y el del estado; sin Lenin y su concepción del estado como fuerza represiva ligada a intereses sociales, y sin su teorización de la creatividad mas allá del arte y sus esfuerzos por trascender el elitismo de este último; sin Bertolt Brecht y su idea de un teatro “imperfecto” (por usar una terminología cubana) donde al espectador no se le permite olvidarse del artificio y por tanto se le obliga a mantener una distancia crítica. Para mí, estos personajes son parte del acervo universal. Para los berlineses orientales de 1989 su mera mención suscitaba emociones negativas. La distancia crítica no era posible.

He tenido que buscar los restantes nombres. Rudolf Renner fue un líder comunista que murió a manos nazis, en el campo de concentración de Buchenwald en 1940. Los otros dos, como Brecht, fueron artistas y escritores de origen judío que lucharon contra el nazismo, fueron miembros del Partido Comunista y luego se integraron en la GDR. Johannes Becher, fue un poeta expresionista a quien Borges tradujera al español en 1920 y lo considerara “el mas alto poeta de Alemania y uno de los poetas cúspides de la lírica pluricorde europea” (Becher escribió la letra del himno nacional de la RDA y llegó a ser ministro de cultura a finales de los cincuentas). Lea Grundig era una artista de Dresden, también de origen judío, cuyos grabados expresionistas sobre los horrores de la guerra y la industrialización recuerdan a Otto Dix. Me pregunto si alguno de ellos –de seguro ni Engels ni Lenin- será rehabilitado y volverá a las direcciones postales de Berlín (de las de Dresde algunos de ellos nunca se fueron)

Es tal vez en los Estados Unidos donde la idea de nación, aun siendo indefinible, es inamovible. Aquí las calles llevan nombres de números, letras, plantas y presidentes. La Quinta Avenida de Nueva York siempre deberá ser la Quinta Avenida. Nombrar los espacios urbanos que han de marcar a generaciones de infantes tras filósofos, artistas y poetas es arriesgarse a una confusión inaceptable. Es abrir la posibilidad de turbar el curso de la historia, perturbar la memoria, complicar el futuro y remover el pasado de una nación que debe ser incuestionable, invencible y, sobre todo, omnívora.

No es casualidad, entonces, que esos letreros de las calles de Berlín yazcan ahora en un almacén de Los Angeles. Antes lo hicieron las antigüedades etruscas, romanas y griegas que adornan los jardines del Getty, y cuya integración en el paisaje Umberto Eco consideró como paradigma de una Norteamérica que solo podría ser posmoderna.

Fotografía de arriba, por Hernández-Reguant

Un grabado de Lea Grundig

12 comentarios:

  1. Me permito opinar sobre lo que Ariana pone en sus palabras, acerca de la diferencia en la manera en que nominan los norteamericanos sus urbanizaciones. En general, siempre he considerado que en Estados Unidos se da preferencia a lo pragmático, para que lo subjetivo no afecte el normal funcionamiento de su orden.
    Muy bueno el texto.

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  2. Es un tema muy interesante. Los cambios en los nombres de las calles, junto a las estatuas, los sellos de correo, etc. han sido maneras de construir una historia alternativa, reescribir el pasado, crear nuevos iconos, etc. En Cuba tambien se padecieron ese tipo de alteraciones. No tuvieron exito. Casi nadie recuerda, por ejemplo, que Carlos III se llama Avenida Salvador Allende.
    En una novela de Manuel Cofinno -La ultima mujer y el proximo combate- se muestra al pueblo aceptando los nuevos nombres, luego de algunas reticencias y prejuicios. Una ficcion que solo podia suceder en una de los pesimas escritos de Cofinno.
    Basta ver el grabado de Lea Grunding para comprender el rechazo que debia sentirse por todos esos nombres de calles. Personalmente no me gusta para nada la obra de Grunding. Tanto mas si se piensa que se trata de un pais con una tradicion grafica y figurativa tan potente -desde Durero hasta los expresionistas alemanes. Luego de todo el arte fascita, la consagracion oficialista de Grunding no debio parecer mas que una nueva pesadilla.
    No cabe duda que unos de los mayores perjudicados con el socialismo fueron Marx y Engels. La abusiva propaganda termino por despertar rechazo hacia estos dos grandes pensadores.

    Esos nombres de calles -por importantes que sean Bretch, Marx, Lenin y Brenner- solo dan la imagen de una ciudad muy vital como Berlin, transformada en un mundo gris, grave, autoritario, sin swing y sin sentido de la diversion.

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  3. Excelente reflexión, Ariana, sobre lo inmediato y lo universal. Un abrazo.

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  4. Viniendo de used una persona tan sencible ...claro esta que las calles han de tener nombres que de algun modo sugieran o le recuerde quiens es usted de ese modo no corre riesgo alguno de perderse.

    Si los extrañas mucho, puedes perfectamnete crear un sistema de señalizaciones dentro de TU CASA en el la cual cada pasillo lleve el nombre glorioso de estos grande comunistas que nunca debiero de EXISTIR. PERO EN TU CASA.!!!

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  5. Hay un libro de James Scott muy bueno sobre esto, del mismo modo, excelente el texto de la amiga Ariana. Aunque hay excepciones. Anoto una memorable: en Miami tenemos una avenida (o calle? no recuerdo) con un titulo que siempre me llama la atencion "Lincoln Diaz-Balart", en fin, mejor no sigo (por aquello de que me "perturba la memoria"...).
    Un saludo a ambos.

    G

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  6. Ernesto porque no escribe algo sobre la los intransigencia CASTRISTAS que golpean y humillan a la mujer cubana.

    Los intransigentes de medio siglo…no tienes palabras para ellos? al parecer el tema de las señalizaciones y desarrollos de obras publicas es mucho mas importante, verdad?

    De seguro estoy…que tipos estos… el mundo se muere de dolor incluyendo su propia patria y ellos hablando de señalizaciones.....

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  7. Hola Anonimo,
    bueno, le invito a que lea el post inmediatamente anterior a este. Trata precisamente sobre los castristas que golpean y humillan a la mujer cubana. Ademas si tiene interés le sugiero que revise mi blog para que encuentre otros escritos sobre el asunto. Saludos,

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  8. Quise decir el primer post de noviembre. O sea, el antepenúltimo. Pero siga buscando en mi blog. El mundo se muere de dolor -como me recuerda usted a una cancion de Silvio Rodriguez- y ellos hablando de senalizaciones. Y? Tambien hablo de pintura y de muchas otras cosas, precisamente cuando el mundo se muere de dolor. Supongo que usted -ademas de comentar sobre los cincuenta annos de pesadilla cubana- hable tambien sobre el conflicto en Daufur, el trafico de mujeres en la frontera mexicana, los asentamientos israelies en territorios palestinos, los desastres de la guerra en Iraq (que incluyen la destruccion de una milenaria biblioteca arabe y de miles de tablillas con los primeros escritos que hizo la humanidad). Hay tantos horrores sobre los cuales hablar. Y ya ve usted, yo dedico mi tiempo a comentar sobre artes visuales. Por que sera?

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  9. La tragedia es que la mayoria de esos (Brenner, Becher, Grundig, Brecht) fueron activos luchadores (y victimas) del nazismo.

    En la DDR se creo una narrativa que asociaba al régimen de Adenauer (y el CDU, la derecha) que gobernaban en el West, como herederos del nazismo. En ese contexto en que la historia se presenta en dos versiones antagónicas, es dificil como sabemos mantener una postura critica de ambas. O es una o es la otra. En el año 1963 la eleccion para algunos que habian sufrido a manos de los nazis no podia ser otra que la DDR. Y luego ya era dificil zafarse.

    No todos tuvieron la oportunidad, como Adorno y Horkheimer, de venirse a los Estados Unidos (a los que también criticaron).

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  10. "Nombrar los espacios urbanos [...] tras filósofos, artistas y poetas es arriesgarse a una confusión inaceptable. Es [...] perturbar la memoria..."
    Ojala y fuera solo perturbar la memoria! Lamentablemente, los Estados Unidos sufre de amnesia fundacional, su memoria es selectiva. Que mas ironico que la celebracion de Thanksgiving, por jemplo! Figurate, un pueblo que da las gracias por la colonizacion y el genocidio de las poblaciones indigenas.

    Por otro lado, si que hay calles, aeropuertos, y fundaciones que llevan nombres propios, pero son los nombres de politicos, el resto, que ni se sueñe. Que se puede esperar de un pais que valora tan poco las Artes y la Humanidades, y el pensamiento critico, en general??

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  11. Gracias.
    Para mi significa mucho ser de Destrampes entre General Lee y General Lacret. Junto a la Loma de Chaple.
    ALC

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  12. Excelente reflexion la de Ariana. Uno podría decir cambiando la célebre frase, vita longa, ars brevis. La vida ha resultado ser más larga que los "sonados" méritos de todos esos jerarcas del partido y culturales, aunque Brecht, etc., qué duda cabe, son excelentes. Ahora, sobre lo de las calles de NY sin nombre, se les añaden, de una manera muy peculiar, nombres de personalidades, aquí también. La calle, un fragmento de ella, comienza entonces a llamarse, TAMBIEN, Isaac Bashevis Singer, boulevard, por ejemplo. La calle 86 en el tramo de Broaadway a Central Park West, porque Bashevis Singer, escritor excelentísimo, vivía por allí y solía comer en una cafetería que está en la 85 y Broadway y hoy es un café de corte frances. Pero excelente reflexión esa de encontrarse esos nombres en ... Los Angeles. SIC TRANSIT GLORIA MUNDI, Indeed!

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