19/11/09

¿Altermoderno? (II)



La Tate Triennial ilustró todos esos puntos por medio de la presentación de las obras y los debates dedicados al mundo Post-Colonial, el éxodo y el viaje. La serie de fotografías de Rachel Harrison son un magnífico ejemplo de esas prácticas del Altermoderno. En Voyage of the Beagle, Harrison trabajó en una serie de retratos que comienza y termina con imágenes de menhires. Las fotografías sugieren la idea de un viaje circular (Kelsay). Es también un viaje planetario y una trayectoria a través de los signos y la historia -incluidas alusiones al futuro tal y como lo representa la ciencia ficción- ya que los retratos son referencias a iconos culturales tomados de todo el mundo, desde imágenes de los mass-media, hasta esculturas vanguardistas, desde estatuas clásicas hasta máscaras africanas. El título Voyage of the Beagle fue tomado de los escritos de Charles Darwin sobre sus viajes a las costas e islas de Sudamérica. El título propone una analogía entre el mundo global de hoy (que la artista viaja por medio de las imágenes) y los archipiélagos del siglo XIX. Esto concuerda plenamente con las intenciones de Bourriaud. De hecho, él también acude al archipiélago como una metáfora del presente:

Aquí nos encontramos nuevamente con la imagen del archipiélago: en lugar de tender a una especie de suma, el altermodernismo se percibe a sí mismo como una constelación de ideas enlazadas por la emergencia y la voluntad en última instancia irresistible de crear una forma de modernismo para el siglo XXI.


Sin embargo, Voyage of the Beagle puede verse también como un ejemplo de la estética Postmoderna. El viaje a través del espacio, los signos y la historia está relacionado con las estrategias postmodernas de parodia, pastiche y trasvestismo. En una de las fotos de Harrison lo que parece ser una máscara japonesa evoca el rostro de Elvis Presley. En otra, Gertrude Stein es retratada a la manera de las representaciones de Buda. Resulta difícil delimitar la heterotopía y la heterocronía de la apropiación artística Postmoderna. Todas las referencias en las fotografías de Harrison tienden a producir un efecto carnavalesco. Como en los carnavales, en Voyage of the Beagle pueden encontrarse por todas partes máscaras, representaciones zoomórficas, disfraces, coronas de mal gusto, pelucas y figuritas kitsch. Los dos niveles de lectura enunciados por Charles Jencks, el eclecticismo y el uso del kitsch con intenciones artísticas, que tipifican a la estética Postmoderna son muy notables en las fotografías de Harrison.

Más que la evidencia de un estadio cultural Altermoderno, Voyage of the Beagle parece sugerir que la hipótesis teórica lanzada por la Tate Triennial necesita de ulteriores desarrollos. Podría argumentarse que, como afirma Bourriaud, ni el Postmoderno y ni el Altermoderno son estilos, de modo tal que los mismos rasgos de las obras de arte podrían ser interpretados de uno u otro modo. Sin embargo, después de leer el catálogo, la diferencia entre lo que Bourriaud concibe como "la escala temporal de una era cultural" y el Postmodernismo queda poco clara e incluso hasta parece apoyarse en aspectos que fueron anteriormente advertidos por muchos pensadores de los setenta y los ochenta.

El concepto de arte como heterotopía, por ejemplo, estuvo circulando hacia finales de los ochenta. En su libro Las culturas híbridas, el pensador mexicano Nestor García Canclini hizo notar que la modernidad Latinoamericana no era sólo sobre fronteras nacionales, diferencias étnicas y distinciones de clases sociales. La modernidad latinoamericana era también una experiencia en la cual las fronteras nacionales se borran, se confunden e interrelacionan, produciendo lo que Canclini denominó "culturas híbridas". El Postmodernismo no fue sólo un lamento nostálgico por la muerte de casi todas las cosas, sino también un momento de viajes y desplazamientos. En su ensayo Dall’utopia all’ eterotopia (1989) Gianni Vatimo usó la palabra heterotopía, prácticamente en el mismo sentido en que la emplea Bourriaud, para describir una cultura universal y comunitaria.

Otro ejemplo. Cuando Bourriaud habla de la generalización del hipertexto (un signo dirige a un segundo, luego a un tercero y así sucesivamente hasta crear una cadena de formas mutuamente interconectadas), sencillamente parece describir lo que fue uno de los tópicos fundamentales de la Postmodernidad, que estuvo frecuentemente asociada a la intertextualidad y el uso de lo que Hal Foster llamó viejos signos con una nueva lógica.

2 comentarios:

  1. Interesante lo de la generalización del hipertexto. Aunque lo veo siempre en un contexto digital.
    Buenos días.

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  2. Gracias. Mi amigo Rafael Lopez Ramos me dejo un comentario en facebook a proposito del asunto. La descripcion del hipertexto que hace Bourraiud -sea o no perteneciente a un contexto digital- me sigue pareciendo cercana a la nocion de intertextualidad, en la que no existen textos sino relaciones entre textos (Kristeva). De todos modos, pensare un poco mas sobre cuales puedan ser las diferencias. Muchas gracias a ti y a Rafael por la observacion.

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