24/10/09

El goce sexual: ¿derecho o privilegio? (por Ariana Hernández-Reguant)

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Ariana Hernández-Reguant me ha enviado esta contribución, relacionada con un polémico trabajo que realiza el profesor J.C. Laursen, de la Universidad de California. Hasta el momento la investigación de Laursen ha encontrado tropiezos para publicarse y ha sido rechazada por numerosas casas editoriales. Mi agradecimiento a Ariana por este escrito tan provocador.

El goce sexual: ¿derecho o privilegio?

En Pantaleón y las Visitadoras, Vargas Llosa ficcionalizó una situación limite en la que el estado garantizaba el goce sexual de un grupo de sus ciudadanos en aras de la convivencia y la paz. La creación de un cuerpo de prostitutas tenia como propósito aliviar la violencia libertina del ejército en la selva del Perú durante los años cincuenta. La solución aún hoy día nos parece inaudita, pero no por la aparente inmoralidad que causó escándalo entre las clases medias; sino por la posibilidad de que un estado moderno pudiera abolir por decreto la relación entre satisfacción sexual y subordinación, entre deseo y poder; dos elementos que cualquiera que lea al Marqués de Sade quedaría convencido de su inseparabilidad.

La cuestión del derecho al goce sexual subyace todavía en debates sobre el divorcio, la legalización del adulterio, la prostitución, la homosexualidad, etc., pero sin embargo es ignorada en todos los foros sobre derechos humanos. En la época de Sade, en torno a la Revolución Francesa, cuando la definición de derechos humanos y el papel del estado en su protección se hallaba en su apogeo, el goce sexual no era sólo reivindicado por artistas y libertinos, sino también por filósofos y teólogos.

Un estudio reciente del profesor J.C. Laursen de la Universidad de California, analiza los argumentos del teólogo alemán Carl Friedrich Bahrd, a quién nada menos que el editor de Kant le publicó en 1792 un tratado donde defiende el goce sexual como derecho que debe ser reconocido por el estado, y lo hace en base a argumentos teológicos. Según Bahrdt, los derechos humanos no deben definirse en base a la extendida noción de la existencia de un contrato social que hubiera puesto fin al estado de naturaleza. Dicho estado de naturaleza es una ficción, pues el hombre siempre ha vivido en sociedad. La idea de derechos atribuida al hombre es de tradición religiosa (muy a pesar de que la Ilustración pretendiera otra cosa), y corresponden a las necesidades básicas que Dios le adjudicó al ser humano. Era ya una idea de Spinoza que el derecho natural del individual no se determina por la razón, sino por su deseo y su capacidad –su poderío. El razonamiento se aplicó en su día, por ejemplo, en la defensa de la libertad de expresión como derecho (Si tenemos el deseo y la habilidad de pensar y hablar, tenemos el derecho de expresar lo que pensamos). Claramente, Dios le dio al individuo la necesidad de goce sexual, y por tanto ese es un derecho inalienable de la persona.

Bahrdt hablaba desde la experiencia. El libro fue redactado después de pasar él un año preso por haber escrito una obra teatral satirizando al primer ministro de Prusia, y por tanto tras un año de abstinencia sexual. Su defensa del derecho al sexo era inseparable del derecho a la libertad de expresión y del derecho a la propiedad individual. También hablaba desde la teología, y por tanto insertándose en el contexto protestante luterano de la época. Por un lado, el derecho al goce sexual deriva de Dios. Por otro, los derechos humanos corresponden a las necesidades del ser humano en aras de tener una vida digna, y por tanto el derecho al goce sexual es inalienable y debe ser protegido por el estado (respetando el consenso entre las partes, y limitándolo en situaciones de epidemia venérea).

Como sabemos estas ideas no fueron tomadas en cuenta y el derecho al goce sexual no fue reconocido en la Declaracion Universal de los Derechos Humanos ni en ninguna constitución occidental. Las razones, si hemos de tener en cuenta a Foucault, tendrían que ver con el principio de gobierno (governmentality) de la modernidad, que sustituyera la fuerza bruta por la disciplina de cuerpos y mentes, incluyendo la sexualidad. El experimento real, narrado Vargas Llosa, puso de manifiesto la complejidad del asunto. El goce sexual de unos no era necesariamente el goce sexual de otros. ¿Cómo pudiera garantizar el estado la igualdad? ¿Cómo pudiera el individuo tener garantizado su derecho al goce sexual sin entrar en conflicto con otros derechos como la igualdad?

Laursen no ofrece respuestas, ni parece que la sociedad le facilite encontrarlas. Lamentablemente su estudio permanece inédito ya que no encuentra editor. El manuscrito ha sido rechazado por al menos media docena de editores que, si acaso, alegan que banaliza los derechos humanos “serios” por los que tantas personas han luchado y hasta ofrecido sus vidas. Y yo me pregunto, ¿cuál es el temor a imaginar una sociedad diferente, en la que el derecho al goce sexual no sea pensado como causa de caos, sino de paz social?

10 comentarios:

  1. Saludos,

    Quise comentar que me pongo en la lista de los que abogan por el derecho humano al placer sexual, dicho con la perspectiva de un ser gay, y en contra de la "worldview" puritana y agria que no lo considera digno de inclusión en la Declaración Universal de Derechos Humanos. ¿Pero derecho para quien? Lamentablemente en este mundo suelen ser los hombres los que presumen tener el derecho, y las mujeres solo tienen el privilegio, con el permiso, si acaso, de sus maridos.

    Este artículo no menciona la palabra "mujer" ni una sola vez. Creo que en este mundo que es como es, y no como debiera o (ojalá) pudiera ser, el goce sexual de unos es demasiadas veces a expensas de otras. Hablo de la violación epidémica en el Congo donde no es cosa de goce sino de arma de guerra y terror contra poblaciones enteras, donde niñas bebés son violadas bajo el pretéxto de curar o imunizar contra el SIDA... o sea, no creo que se puede hablar en el vacio del derecho al goce sexual.

    Puede ser que hay más violaciones en este mundo violento que orgasmos femeninas y así me resulta algo problemática la premisa de esta idea.

    Connie

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  2. Estaba tratando de encontrar una nota que salió en un periódico de aquí la semana que acaba de terminar. Más o menos decía que un intendente de una localidad de la provincia de Buenos Aires se oponía a la clausura de los cabarets, por ser lugares de esparcimiento espíritual de hombres y mujeres. El concepto de cabaret aquí es diferente al que conocimos en La Habana. En Argentina es sinónimo de vestíbulo de burdel.
    Y la verdad es que me parece bien que queden espacios sólo para el puro placer sexual, aún cuando se corran ciertos riesgos, como es en este caso el tema de la trata de mujeres para el mercado de la prostitución.

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  3. Lo que me atrapa de este artículo es la referencia a Pantaleón y las visitadoras (Mario Vargas Llosa es UNO de mis autores favoritos). Creo que el goce sexual es un derecho y un privilegio de quien persiga estar complaciendo sus deseos, y apetitos.... Interesante contribución a este blog por parte de Ariana.

    Saludos,

    IH

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  4. Connie: ese es el quid precisamente: la dificultad de reconciliar esa obvia incompatibilidad que ya Sade planteaba. Estoy de acuerdo que en nuestra sociedad y cultura, ello se manifiesta sobre todo (aunque no exclusivamente) en la violencia entre los sexos y mas concretamente en la violencia machista. Gracias por la puntualizacion.
    Gracias también a Zoe a Ihosvany por su estumulo.

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  5. Hay estadísticas de organismos oficiales en México que aseguran que el 70% de las mujeres entrevistadas en las encuestas que dan esos resultados aceptan no conocer el orgasmo. 70%... Sólo por esa razón la propuesta del derecho al goce sexual me parece justa y necesaria. Creo que reconocer el derecho es el primer paso y luego, los decretos acotarían de la manera más conveniente sus áreas de acción para evitar excesos. De cualquier modo así es con el resto de los derechos fundamentales del hombre (y la mujer), de la "persona humana", como se dice ahora, cuyo ámbito de acción es permisible mientras no ocurran afectaciones a segundos, terceros o cuartos.

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  6. Se me ocurre que este derecho al goce sexual es protegido por el estado en algunos casos. Por ejemplo en la prohibicion por parte de algunos estados europeos de la ablacion del clitoris que practican algunos grupos africanos. Los argumentos de repulsa de esta practica, aunque no sean explicitos, estan basados en esta idea de que el goce sexual es un derecho humano.
    En realidad no tiene mucha logica que se prohiba esta practica si no. La extirpacion de las amigdalas a recien nacidos no recibe la misma atencion.
    Argumentos que tambien implicitamente se basan en el derecho al goce son los que se oponen a la circuncision, y los que consideran que el seguro social (medicare, seguridad social, etc), debe distribuir a bajo precio o gratis el viagra (mientas que las pildoras anticonceptivas por ejemplo nadie las considera un derecho).

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  7. Considero que el derecho al goce o dsifrute sexual no tiene la categoría de derecho humano pero sí es uno de los derechos individuales de las personas junto con los derechos a la libertad sexual, a la integridad sexual, a la salud sexual.

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  8. hola, Advocate,
    mas bien por curiosidad, queria preguntarle cuales la diferencia entre "derecho humano y derecho individual. Creo que puedo pensar una respuesta; pero no lo tengo del todo claro. Muchas gracias.

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  9. por "derecho humano" se suele entender los reconocids en la Declaracion Universal. Aparte de esos los estados reconocen en los ciudadanos (mediante la constitucion) derechos civiles (colectivos, como el derecho a no ser discriminado por el color de la piel, etc) y derechos individuales.

    Creo que los derechos que cita Adocate, por desgracia, aun estan en fase de "lucha."

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  10. Todos estan libres de buscarse una pareja sexual. Porque estan otra vez llamando a un estado? Lo que mas buscan - el sexo genital - no tooma en cuenta a la sexualidad de la mujer . EL hombre tiene un falo - la mujer es un falo , dice Lacan. El derecho de la mujer de sentir un orgasmo - quien lo va a dictar a los hombres que lo busquen fuera de los genitales, que tomen en cuenta las 5 etapas del ciclo de la excitacion y no solamente a 1??? Es bueno hablar de ello y cambiar poco a poco la mentalidad y apreciar a la sexualidad como un don hermoso - y no tratar como una necesidad como ir al baño...

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