9/10/09

Capitalism: A love Story





Ser sensiblero es tener éxito
George Moore (citado por Jorge Luis Borges)

I
Hace unos meses un amigo me dijo: "no sé qué es preferible, si tener el empleo o perder el empleo". Una broma, claro está. En las presentes circunstancias, nadie en su sano juicio desearía quedarse desempleado. Eso significa, entre los males menores, tener que romperse la cabeza para economizar todo lo que se pueda, endeudarse o angustiarse sobre el futuro inmediato, sin ninguna certeza de encontrar un puesto de trabajo más o menos satisfactorio. Si los que trabajan están mal porque se les explota, hay quienes están todavía peor porque ni siquiera se les explota. Tener un empleo es hoy por hoy un privilegio. Pero es una ventaja relativa. Las empresas aprovechan la crisis para optimizar las plantillas y limitarlas a un poco menos del personal imprescindible. Subcontratar a unos, despedir a otros y abrumar con un excesivo contenido a los que permanecerán contratados a tiempo completo. El aumento del desempleo es más o menos proporcional a una sobrecarga para quienes gozan de los beneficios de disponer de un trabajo estable. Y esa atrofia es sólo uno de los numerosos problemas de la sociedad norteamericana. Definitivamente, algo funciona mal. Habría entonces que ir a ver Capitalism: A Love Story , el nuevo filme de Michael Moore.

La popularidad de los filmes de Michael Moore es un síntoma de la extendida insatisfacción hacia el capitalismo contemporáneo. Sin embargo, el éxito comercial de sus películas encierra una contradicción de la que no es fácil sustraerse. Por un lado, Moore denuncia las desigualdades sociales del sistema y toma partido por los desposeídos. Por otro, se comporta como un capitalista que, gracias a los desposeídos, sabe sacarle partido a las calamidades del orden social. Su Capitalism: A Love Story revela esta dualidad.

II
Desde Roger and Me (1989) es ya casi habitual ver a Michael Moore interpelando a los poderosos. Se acerca a ellos, les dirige la palabra; pero estas figuras –sean empresarios o políticos- lo esquivan, hacen ademanes de repulsión o de burla, mientras el cineasta aparenta un gracioso desconcierto ante el rechazo. En Capitalism: A Love Story, un joven de Wall Street decidió dialogar con Moore. Una mala ocurrencia, ya que el director aprovechó la ocasión para ridiculizarlo. Los vemos a ambos sentados en un parque. Moore indaga por la necesidad de las millonarias ayudas financieras a las corporaciones. El joven intenta una explicación. A medida que habla, el cineasta hace una mueca, como un modo risible de exteriorizar su incomprensión. El espectador –como Moore- tampoco consigue entender nada. Las siguientes tomas muestran a otro experto pasando por serios aprietos para acudir a un ejemplo sencillo. Luego hay un paneo de una pizarra donde aparecen oscuras y larguísimas ecuaciones matemáticas. Conclusión de Moore: las explicaciones sobre las medidas financieras aprobadas por el congreso estadounidense son básicamente incomprensibles, e incluso de una oscuridad intencional encaminada a manipular a la opinión pública.

Como manera de argumentar una hipótesis, esta maniobra es éticamente deplorable. Los problemas económicos suelen ser complejos, enredados y muy aburridos para el público profano. Moore pudo haberse servido de otras fuentes de información, indagar un poco más, explicar y quizás, desde su elocuencia de cineasta, hacer más potables los puntos de vista de los economistas; pero ¿qué sentido tendría fatigar a los espectadores con intrincadas definiciones económicas? El público no fue al cine para recibir oscuras lecciones de economía. Más sencillo era acusar a los economistas de incompetentes y manipuladores. Al cabo, los espectadores compraron las entradas a la sala de cine para entretenerse, reírse a ratos, llorar, emocionarse y maldecir a los poderosos.

Lo único que Michael Moore consiguió demostrar es que no le interesa para nada el debate económico sobre si es pertinenete la asistencia del gobierno para estabilizar el mercado. Lo que le importa es evidenciar que los legisladores y empresarios norteamericanos han montado un engranaje corrupto que contagia por igual a los mass-media y a los más prestigiosos economistas.

III
En los créditos, al final de la pelicula, se escucha una versión paródica de la Internacional Comunista; pero Moore no se arriesgó a defender el socialismo como una alternativa frente al inmoral capitalismo. Esto habría sido controvertido e impopular y Michael Moore aspira a ser subversivo y al mismo tiempo vender muchas entradas de cine. El documentalista optó entonces por sustituir a Lenin por Jesús. Uno de los motivos centrales del filme es que el capitalismo es incompatible con las enseñanzas de los evangelios. Por la pantalla desfilan tres o cuatro clérigos que afirman que el capitalismo es “evil”. Inmediatamente me hicieron pensar en el desafortunado concepto de “eje del mal” (axis of evil) de George Bush.

IV
Otros dos ejemplos de populismo. El filme comienza con una comparación entre Estados Unidos y el imperio romano. Un 1 por ciento acumula fortunas superiores a la del 95 por ciento de la población juntas. Un excelente punto contra el capitalismo. Como en Roma, los poderosos despilfarran las riquezas en una vida suntuosa. Aquí Moore incluyó dos tomas del Metropolitan Opera House. ¿Por qué esta institución que a duras penas sobrevive con subvenciones privadas y cuya labor cultural es de una inmensa importancia? Yo figuro entre el 95 por ciento de los desfavorecidos y aún así, puedo permitirme asistir con regularidad (dos o tres veces al mes)al Met. De hecho, las entradas a los shows de Broadway o a un concierto de Britney Spears son mucho más caras. Ahora bien, la ópera ha sido una manifestación artística tradicionalmente elitista y en ese sentido cumple con la idea de un pasatiempo superfluo, lujoso e impopular que conviene a la trama del filme.

Casi al final de la película, Michael Moore muestra tres ejemplos de enfrentamiento de las masas populares contra el poder. El cineasta vislumbra una revolución social que, salvo estos hechos aislados, no se percibe por ninguna parte. O en todo caso sería una revuelta que se encuentra en un estadio todavía muy prematuro. Pero el público insatisfecho con el capitalismo puede deleitarse con esa victoria ficticia frente al capital. Un bello elogio para cautivar a la audiencia.

V
Las reformas y críticas al capitalismo son muy necesarias. Atacar a las grandes corporaciones desde posiciones populistas, como lo ha hecho Moore, sólo contribuye a desvirtuar la necesidad de dicha crítica. Yo esperaba una película de la complejidad de Farenheit 911 (una complejidad no ya tan visible en Sicko). Es cierto que -por ejemplo- exponer el memorandum sobre la plutonomia fue uno de los logros de Capitalism: A love story; pero la falta de rigor en los analisis (no adentrarse a explicar a qué se debe la crisis económica, apelar -como Bush- a "good and evil" y querer pasar por gracioso con sus visitas a Wall Street) le quita validez al resto de los argumentos. El documento del Citigroup está incluido en un filme tan propagandístico -y de cierta manera tan superficial- que las demás escenas terminan por banalizar su relevancia.

En eso consiste lo que me parece lamentable porque las criticas de Moore al capitalismo hacen mucha falta. Sobre todo alguien que hable desde su estrellato y su capacidad para influir sobre el gran publico; pero si lo hace para mostrar a varios sacerdotes diciendo que el capitalismo es "evil", entonces la oportunidad se desaprovecha, la critica se vuelve trivial, populista y fácilmente descalificadle.

11 comentarios:

  1. Si Michael Moore critica el sistema lo hizo a el, un multimillonario.

    Hacia falta ver si el hubiese podido hacer una carrera como la suya en Cuba, la URSS, o cualquier otro pais socialista fracasado mas de la europa del este.


    Que sistema es bueno el socialismo fracasado???? o quiere reinventar el socialismo fracasado

    Pero eso si van a a cambiar algo esperen a que yo haga unos cuantos millones primero, despues pueden hacer lo que quieran….que descarado son los hijo estos de mala madre. TODOS USAN LOS VALORES Y LA DEMOCRACIA DEL CAPITALISMO NORTEAMERICANO PARA FINALMENTE ATACARLO Y CRITICAR LO QUE HIZO POSIBLE SU EXITOSO Y PERSONA. SON BOLAS DE CACA. siempre han existido los verdadero miserables y mal agradecido en la historia.

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  2. Desde luego que hay una contradiccion muy aparente en el este film de Michael Moore, y lo entendemos desde el momento que el hace un film sobre el capitalismo y luego vende la entrada en 10 dolares. Cuando estuve por NY la primavera pasada Ernesto, no se si te comente, vi camisetas que decian "I (heart) Adorno". Me dio mucha risa, pues ya habia comentado sobre esto cuando dialogue con Ivan sobre la idea del espectro del Comunismo, como regreson en forma comodificada.

    Todo esto es paradijico, y funciona como parte de la ideologia del sistema. Sin embargo, creo que si algo positivo puede tener el film es, en efecto, ir en contra del sistema, es decir, volver a una Izquierda utopica (aunque no se mencione el comunismo o Lenin), ya que el capitalismo no puede ser (y no lo es, como dice Marx en el capitulo II de Capital) el unico sistema posible para el mundo y para el orden de lo politico. Yo ignoro que sistema existira en el proximo futuro, pero la crisis nos ha ilustrado- ademas, no creo que uno tiene que ser experto en materia economica para darse cuenta - que el problema es estructural y del sistema "per se". Por ello, tiene que desaparecer, y desaparecera el sistema capitalista, culpable de infinitas miserias y batallas. Claro esta, mejor que la "luz" opaca y taquillera de Moore, prefiero la linterna infinita de Marx.
    un saludo camarada!
    Gerardo

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  3. Ya respondí en facebook, me limito a unos comentarios más aquí.

    Sin ánimo de ofenderte Ernesto, tus críticas de Moore son mezquinas. Casi me sorprende que no te hayas burlado su morfología corporal.

    El punto de Moore sobre las derivatives es válido: nadie las entiende, ningún economista es capaz de explicar cómo funcionan (se me equivoco, dirígeme a un enlace por favor que explica cómo funcionan). Esta complejidad sirve para que nadie entienda el robo de los financieros.

    Pero lo que me confunde más en tu comentario es la equivalencia que sugieres entre "populismo" y "malo". El populismo tiene una larga tradición admirable en el campo del periodimso político y no veo que es necesariamente algo nefasto. Populismo no equivale a demagogia necesariamente. Moore trabaja dentro de esta tradición, sin duda alguna. Un libro como "Empire" de Hardt y Negri no sirve para nada en su discurso. Menos mal digo yo.

    Último comentario: Moore en la película jamás aboga por el comunismo. Aboga por un capitalismo más humano, más europeo, en que todo el mundo está asegurado servicios médicos por lo menos. No veo ninguna hipoecresía en esta posición. Sobre todo si el mismísimo Franklin Delano Roosevelt dijo lo mismo, en OTRO hallazgo archivero que nadie sabía que existía.

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  4. Muchas gracias, Paul, yo igual te conteste en facebook. Lo que me parece que no puede hacerse es sugerir que los economistas mas respetables del mundo estan al servicio de intereses mezquinos. O eso podria hacerse solo si uno logra probar donde residen sus manipulaciones o sus errores. Es como si yo me pusiera de criticar un problema de quimica cuantica, sin conocer siquiera los fundamentos mas elementales.
    Michael Moore, antes de acusar a los economistas de incompetentes pudo tratar de entenderlos. Es lo que uno esperaria de la investigacion mas elemental. En su lugar se comporta como el ignorante que afirma que, como no comprende a la pintura abstracta, pues dicho arte es sencillamente una tomadura de pelo o una jugarreta del mercado.
    Entiendo tu punto sobre el capitalismo mas humano. Es lo que todo el mundo desea y tambien de acuerdo conque la escena de Roosevelt estuvo muy bien.
    Creo que Moore trata pesimamente a ese joven economista que tuvo el gesto de acceder a sus preguntas. Eso tampoco se hace porque deja la impresion de que los que lo esquivan tienen muy buenos motivos para rechazarlo como persona.

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  5. Erne: coincido totalmente en tu analisis! yo luego de ver la pelicula quede sorprendida y como tu, contenta de que alquien levante la voz por los menos favorecidos, pero senti que algo me debian, que algo faltaba en el film, falta de creatividad? o de un analisis mas profundo? o las dos cosas? ya tu lo has dicho!
    saludos

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  6. Es facil hablar de que ese filme es populista y que no es metodologicamente riguroso; pero,yo pienso que este filme no esta dirigido directamente a los economistas y a expertos en sociologia. Veran, yo pertenesco a una generacion joven, y sabran que muchos de mis compatriotas no saben tan siquiera quien es Marx o Lenin, no entienden una pelicula como Wachmen (menos entenderian la novela grafica),y una pelicula como Angeles y Demonios los deja perplejos; esto demuestra que no tienen mucha capacidad de analisis y que si les presentan algo un tanto complicado lo vomitan sin haberlo probado. Lo primordial es crear una consciencia de que algo esta mal y presentar posibles causas de manera digestible para los que no tienen un buen estomago. Hay una creciente polarizacion de masas y la popular se parece mas a las personas de Brave New World. Concluyo entonces que no esta de todo mal que el filme carezca de cierta complejidad para ver si le llega por lo menos a algunos de la masa popular y que los incite a investigar un poco mas por sus propias cuentas.

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  7. Hola Anonimo,
    muy interesante su punto de vista. Yo pienso que los filmes de Moore estan mas bien dirigidos a un sector medio y no exactamente a las masas populares. Pero es una impresion que no tengo como probar. Asi que lo dejo solo como una conjetura.
    Lo que ocurre con hacer un filme q tenga el proposito de "cear una consciencia" es que corre el riesgo de desinformar, distorsionar y convertirse en un panfleto facilmente criticable. Capitalism, a love story podria ser un buen ejemplo. Los detractores de Moore y los defensores del orden imperante, podria apoyarse en los puntos debiles de la pelicula para "crear una consciencia" por completo opuesta a la que postula el filme. Un documental -al menos el tipo de documental que aspira a hacer Moore- tiene algo de tesis. Demanda una investigacion que en este caso el cineasta se ahorro, o simplifico demasiado. Saludos.

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  8. Gracias por contestar mi comentario. Comprendo; la simplicidad en este caso tiene un doble filo, y con la disponibilidad mediatica y la propaganda sofocante, resulta facil aguzar la punta nociva. De paso le digo que su blog es interesante y que me agrada los temas de sus entradas, y como los trata tambien. Me gustaria poder charlar con usted en un futuro para seguir creando "conjeturas"; por ahora me conformo con la respuesta que me ha dado. Saludos desde la isla mas pequeña de las Grandes Antillas.

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  9. deberia existir un michel moore en cada pais que nos hiciera recordar el amor por donde vivivmos, nunca he sido partidista del amor norteamericano pero tampoco he sido parte del comunismo ahora bien es muy facil hablar del comunismo cuando no has sido parte de el ,creo que los cubanos ,los rusos y los chinos pueden hablar y opinar libremente...es verdad lo que hace rato estuve leyendo los paises europeos viven en un capitalismo muy solidario llamemoslo asi . lo que viene al caso es que el habla de un nacionalismo que todos deberiamos asumir en cada uno de nuestros paises...si observamos colombia es un pais que ha crecido a raiz de un nacionalismo muy fuerte no solo crecimiento economico sino mental...cosa que no vemos en otros paises latinoamericanos....me da pena decirlo pero soy parte de un pais que va via hacer una cuba mas y no por el presidente que nos gastamos sino por la mentalidad de la gente que no ama su pais......venezuela

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  10. Un capitalismo mas humano??...pues no considero que esa sea la mejor manera de equilibrar las cosas entre trabajadores, ricos y sistema economico!!!..

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  11. pero yo creo que la satira, no le quita validez a lo que uno intenta plantear.
    Solo es otra forma de expresarlo, de una forma mas irreverente!

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