18/7/09

El arte 'moderno' en The Power of Now

xxxxxxxx


I
El lenguaje de una obra de arte exige permanecer concentrados, a menudo en silencio y tal vez incluso en soledad.

En su best seller The Power of Now, el guía espiritual canadiense Eckhart Tolle se acerca a esa experiencia:

Muchas personas están tan aprisionadas en sus mentes que la belleza de la naturaleza realmente no existe para ellos. Ellos podrían decir “qué flor más linda”, pero eso no es más que una etiqueta mecánica porque ellos no se han detenido, no están presentes, y verdaderamente no ven la flor, no sienten su esencia, su carácter sagrado, al igual que -como no se conocen a sí mismos- tampoco sienten su propia esencia ni conocen su propia sacralidad.


Lo que afirma Tolle puede constatarse en cualquier museo. A veces me pregunto qué hacen allí esas personas que deambulan por las salas y miran los cuadros desde lo lejos, en un par de segundos, como intentando atrapar una visión panorámica del lugar. O aquellos que, en una exposición de pintura, comienzan a hablar sobre un equipo de fútbol o sobre la guerra en Iraq.

II
Es cierto que, con respecto a la pintura tradicional, el arte contemporáneo tiende a ser más participativo, y hasta una instalación pudiera ser un sitio para socializarse. Pero en todo caso, se trata de una socialización cuyo resorte es precisamente el "poder del ahora". El hecho de estar inmerso en el ambiente creado por el artista -y participar en una peculiar experiencia colectiva- es lo que facilita la posibilidad de una comunicación entre los visitantes.
Si uno intentase aplicar las ideas de The Power of Now al arte contemporáneo, podría decirse que el espacio de la instalación induce a adquirir una mayor conciencia del "ahora". La instalación conmina a suspender provisionalmente los pensamientos más o menos obsesivos sobre el pasado o el futuro y a participar del presente.

Es por eso que me sorprendió leer este fragmento en el libro de Tolle:

(...) salvo unas pocas excepciones, buena parte del arte, la arquitectura, la música y literatura modernas carecen de belleza y de esencia interior. La causa de esto es que las personas que crean esas cosas no pueden –ni siquiera por un momento- librarse de sus mentes. Ellos nunca entran en contacto con ese lugar donde surgen la creatividad y la belleza. La mente abandonada a sí misma crea monstruosidades y no sólo en las galerías de arte.


Lo que más me llama la atención es que un autor que continuamente habla de la importancia de concentrarse en el presente emita un juicio tan simplista sobre un arte que, entre otras cosas, consiste precisamente en conducir al espectador hacia “el poder del ahora”. Innecesario decir que, a estas alturas, en pleno siglo XXI, este criterio de Tolle sólo denota una profunda ignorancia.The Power of Now confirma mi creencia en que los manuales de autoayuda, sobre todo aquellos de orientación metafísica o psicológica, suelen ser incompatibles con el arte. Tal vez por eso, incluso cuando tengan cierta utilidad, no puedan resistir una crítica más profunda ni ir más allá de divulgar una visión kitsch.

Por cierto, creo que el libro de Tolle pudo ser mucho más breve y conciso. Tuve que saltarme muchas páginas –algo que no tengo la costumbre de hacer- y aún así no conseguí terminarlo. Puse The Power of Now en esa lista de best sellers kitsch, en la que también figuran Paolo Coelho y el autor de El mundo de Sofía.

III
Citaré una de las pocas líneas que me parecieron más o menos divertidas:

Cierra tus ojos y di para tus adentros: Me pregunto cuál será mi próximo pensamiento. Entonces, permanece bien alerta y espera por el próximo pensamiento. Sé como un gato pendiente de la cueva de un ratón. ¿Cuál será el pensamiento que saldrá de la cueva del ratón?


Me gustó eso de un pensamiento que sale de la cueva de un ratón.

5 comentarios:

  1. Erne, qué decir de ese tipo de libros? Personalmente no los resisto! Hace poco, mientras atravesaba un crisis con una de mis bebas compré The rules of Parenting, de Richard Templar. Como me comento luego un amigo, creo que lo mejor que tenia el libro era el apellido del autor, jajajajaja!!! Era un bodrio. Nada de reglas para ser mejor padre, sobre todo. En aquella ocasion también me tuve que saltar medio libro y nada, no acabé. Pero eso si, solucioné mi problema con mi experiencia e intuicion. Te digo lo mismo en tu caso. Con el arte comtemporaneo y actual, mucha confianza en tu instinto. Evidentemente, este escritor no sabe de qué habla. Probablemente sus consideraciones se limiten a una mera apreciacion estética y a partir de eso emite sus apresurados juicios. Nosotros en museologia hacemos evaluaciones de publico. Muchas consisten en observar el comportamiento de quienes asisten a un vernissage. Para qué decirte lo que alli se escucha! se habla de todo menos de arte. Podria asegurarte que cuando estan bebiendo vinos lo que hacen es vida social. Y es que para muchos los museos funcionan como espacios de contacto social, por eso tienen tanto éxito los 5 a 7. Cosa que para los comisarios y museologos resulta verdaderamente frustrante. No asi para los gestionarios que son quienes gobiernan esas instituciones. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Ernesto, si he leido el libro de Tolle y el fragmento al cual haces referencia, quizas debes advertir donde dice "arte... moderno".
    El libro como todo en esta vida puede resultar atractivo para algunos y tedioso para otros, ahora, si hay una realidad en que el arte moderno en su afan de querer ser rapido, "unico" y "original" esta lleno de monstruosidades y mediocridades. Solo visita unas cuantas galerias de arte y te daras cuenta; cientos de instalaciones de cachibaches horrendos, los cuales son admirados por los intelectuales "cool" de nuestros tiempos asistiendo con sus cabezas mientran disfrutan un vino barato en la inauguracion del dia. Manchones desagradables en los lienzos justificados en un estilo "bad painting" o conceptualismo de vanguardia, facilismo diria yo, en el mejor de los casos.
    No nos engañemos, como dice Tolle "salvo unas pocas excepciones" el resto es un asco.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias Isabella,
    Concuerdo contigo en que los manuales de autoayuda no son muy divertidos. No estoy muy seguro de que el libro de Tolle lo sea; pero es la impresion que me ha dado. Es verdad que el autor que leiste tenia un apellido comico, no?

    ResponderEliminar
  4. Gracias anonimo,
    Estoy de acuerdo en que las galerias de hoy exhiben muchas obras mediocres; pero esto, en realidad, ha ocurrido con frecuencia a lo largo de la historia del arte. Por ejemplo, la pintura italiana del siglo XVIII, es de bastante mala calidad, en sentido general. Sin embargo, aunque el libro de Tolle pueda tener otros meritos, creo que ese fue uno de sus comentarios desafortunados. No creo que solo unas pocas excepciones sean lo unico que pueda rescatarse o que tenga validez en el arte contemporaneo. En todo caso, es un criterio excesivo que el autor no se tomo el trabajo de argumentar. Muchas gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  5. Ernesto, al menos de la manera que yo interpreto el termino de "unos pocos" no se refiere a 15 o 20, sino a miles que realmente conforman unos pocos comparados con quizás millones de "artistas" que hay a nivel mundial.
    Si visitas sites de arte no das a basto, es una sobre saturación como casi todo lo que nos rodea hoy en día.
    En cuanto a la pintura italiana a la cual haces referencia quizás era mala, pero había una dedicación y un trabajo. Cuando yo me refiero a lo que Tolle menciona como "malo" me baso en el facilísimo, hay obras que tienen una excelente dedicación y calidad y yo las considero excelentes aunque no me gusten, eso es lo que yo miro en una obra de arte.
    Por cierto mi nombre es Yuri Martínez, en mi comentario anterior seleccioné anónimo por accidente.
    Mucha suerte con tu blog, muy interesante.

    ResponderEliminar