2/6/09

Where is our place?

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I
Para la Bienal de Venecia del 2003, el artista ruso Ilya Kabakov, en colaboración con su esposa Emilia, presentó la instalación Where is our place? La obra es una visión desde la experiencia del exilio.

II
Sin ser necesariamente una nostalgia o una idealización del pasado, el exilio es un desajuste de la memoria. El exiliado engrandece los recuerdos o los transfiere obsesivamente hacia los conflictos de su distante suelo natal, como si intentase continuar, desde una sociedad que le resulta ajena, su propia historia personal, repentinamente cercenada. Es éste un modo de contrarrestar el desarraigo. El pasado, el tiempo perdido, deviene en una tierra prometida. Un no-lugar hacia el que de todos modos no puede regresarse y a veces, incluso, un no-lugar al que no se desea volver; pero hacia el cual se emprende una peregrinación que ya no culminará nunca. Where is our place? apunta hacia esa hipertrofia del pasado.

III
En las paredes, Kabakov colgó unos cuadros enormes, con marcos dorados, lejos del alcance de la mirada del espectador, a una altura desde la cual no lograrían percibirse más que de manera distorsionada. Los lienzos quedaban bruscamente interrumpidos por el techo de la galería, como si el propio espacio resultara insuficiente para acomodarlos. Ante los ojos del visitante había una exhibición de fotografías contemporáneas, en formatos más pequeños, acompañadas de versos de poetas rusos. También el montaje variaba de los marcos dorados a molduras en negro. Kabakov creaba una escala en la que nuestro tiempo era desproporcionalmente minúsculo con respecto al pasado.

IV
Una crítica al arte contemporáneo. O mejor dicho, una autocrítica. La altura en la que se colocaron las obras tenía un sentido marcadamente jerárquico, al igual que las dimensiones de las piezas y el uso del color. Así la imagen pintada del pasado poseía un valor superior a la técnica fotográfica del presente, que tendría que ser complementada con citas a textos. Puede o no estarse de acuerdo con esta mirada tradicionalista de Kabakov, pero de cualquier manera, Where is our place? sería el caso, poco frecuente, de una instalación contemporánea que aspira a consagrar el patrimonio artístico contra el que se ha rebelado el arte desde la aparición de las vanguardias. Una forma alternativa de ser subversivo: la sedición profesa un culto al siglo XIX, contra el que precisamente se han erigido todas las irreverencias artísticas de nuestro tiempo. Una protesta contra la protesta y, con todo, concebida desde los lenguajes del presente: una autocrítica

V
Kabakov agregó unos espectadores gigantes, de los que sólo alcanzan a distinguirse sus zapatos, sus vestidos y sus pantalones de franela. Son estas figuras, de innegable carácter escultórico, las que pueden estar a la altura de los lienzos que cuelgan en una inquietante proximidad con el techo. Where is our place? es una crítica al hombre contemporáneo que ha visto cómo se empobrece su capacidad de fruición estética. Sobre el exiliado, que no puede dejar de venerar su propia tradición, Kabakov hace que los espectadores perciban otro tipo de desarraigo, que no es (sólo) el del estar separado de la tierra natal; sino el de no poder acceder al goce visual. Kabakov se cuestiona el rumbo del presente donde el horizonte estético del arte tiende a declinar para hacer prevalecer una dimensión ideológica y tecnológica.

3 comentarios:

  1. es cierto, la pregunta de kabakov es la pregunta del siglo. De alguna manera, todos somos hoy exiliados de este extraño tiempo, que no termina de pertenecernos. Muy interesante , este año iré por vez primera a la bienal y espero ver obras tan poéticas como la de kabacov que nos presentas.
    saludos

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  2. Muy interesante lo que explicas. El conceptualismo predomina aqui por los objetos que ilustran o traducen la idea. En este caso aún más latente porque la idea se presenta con textos o anotaciones. Creo que en la bienal de Venecia predominan este tipo de instalaciones que poseen una connotación explicitamente social o ideológica, sin embargo el concepto no es percibido directamente en este ámbito en otras bienales o exposiciones. (Arco en Madrid, por ejemplo)

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  3. Además de muy buen artista, Kabakov es un artista inteligente. Sobre la Bienal de Venecia, la verdad es que me ha parecido muy floja. McQueen y Wodiczko, entre lo más interesante. Recomiendo el proyecto "La comunidad inconfesable". Saludos.

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