07/05/09

Gesto revelador

Ella, como de costumbre, acompañó su sonrisa con una mirada sensual. Pero esta vez, gracias a un pequeño detalle, él pudo darse cuenta. Ah, claro -se dijo para sus adentros-... es que ella es un cocodrilo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy muy de cuerdo!

chiquitacubana dijo...

El, como de costumbre, acompañó su sonrisa posando la mano en su cabello. Pero esta vez, gracias a un pequeño detalle, ella pudo darse cuenta. Ah, claro -se dijo para sus adentros-... el es un lobo.
saludos,

Ernesto Menéndez-Conde dijo...

Chiquitacubana:
Muchas gracias por agregar este fragmento del relato. No he parado de reirme por un buen tiempo. Muy ocurrente y muy divertida tu contribucion. Muchas gracias.

Gerardo Muñoz dijo...

Jejeje...muy bonito, E. Me cuadran mucho los microrelatos. Hace un tiempo escribia algunos, pero el tuyo esta genial, me ha recordado al de Monterroso:
"Cuando despertado alli estaba el dinosaurio".

un saludo,

G

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