07/05/09
Gesto revelador
Ella, como de costumbre, acompañó su sonrisa con una mirada sensual. Pero esta vez, gracias a un pequeño detalle, él pudo darse cuenta. Ah, claro -se dijo para sus adentros-... es que ella es un cocodrilo.
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4 comentarios:
Estoy muy de cuerdo!
El, como de costumbre, acompañó su sonrisa posando la mano en su cabello. Pero esta vez, gracias a un pequeño detalle, ella pudo darse cuenta. Ah, claro -se dijo para sus adentros-... el es un lobo.
saludos,
Chiquitacubana:
Muchas gracias por agregar este fragmento del relato. No he parado de reirme por un buen tiempo. Muy ocurrente y muy divertida tu contribucion. Muchas gracias.
Jejeje...muy bonito, E. Me cuadran mucho los microrelatos. Hace un tiempo escribia algunos, pero el tuyo esta genial, me ha recordado al de Monterroso:
"Cuando despertado alli estaba el dinosaurio".
un saludo,
G
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