1/5/09

Boris Groys: La topología del arte contemporáneo. (I)

Muy amablemente el crítico de arte Boris Groys me autorizó a traducir su ensayo La topología del arte contemporáneo e incluirlo en mi blog. El texto apareció en la antología Antinomies of Art and Culture. Modernity, Postmodernity,Contemporaneity, Duke University Press, 2008 (pps. 71-80). Groys es uno de los más destacados críticos y teóricos de nuestros días, con una amplia obra publicada. Es también uno de los más prestigiosos especialistas en arte ruso del siglo XX. Para mí es un verdadero deleite traducir La topología del arte contemporáneo y poder compartirlo aquí. En una serie de nueve entradas pondré el ensayo completo. Es una división por completo arbitraria con la que espero no alterar gran cosa el texto original; pero es una segmentación que encuentro muy plausible ya que los fragmentos conservan una relativa autonomía y dejan un margen para comentarios. Muchos puntos para discutir, desde una tentativa por definir el arte contemporáneo, pasando por una crítica a Walter Benjamin, la dimensión política inherente a la instalación y la re-auratización del arte actual. Aquí va la primera parte. Me he permitido seleccionar las imágenes que acompañan a los textos. Otra vez, mi profundo agradecimiento a Groys.















La topología del arte contemporáneo
por Boris Groys.

En la actualidad, el término “arte contemporáneo” no designa sólo al arte que es producido en nuestro tiempo. El arte contemporáneo de nuestros días más bien demuestra cómo lo contemporáneo se expone a sí mismo (el acto de presentar el presente). En ese sentido, el arte contemporáneo es diferente del arte Moderno, que se dirigió hacia el futuro, y diferente también del Postmoderno, que es una reflexión histórica sobre el proyecto Moderno. El “arte contemporáneo” contemporáneo privilegia el presente con respecto al futuro o el pasado. Por lo tanto, para caracterizar adecuadamente a la naturaleza del arte contemporáneo, parece pertinente situarlo en su relación con el proyecto Moderno y su re-evaluación Postmodernista.
La idea central del arte Moderno fue la de creatividad. El genuino artista Moderno estaba supuesto a efectuar una ruptura radical con el pasado, a borrar, destruir el pasado, alcanzar ese punto cero de la tradición artística y, al hacerlo, darle un nuevo comienzo a un nuevo futuro. La obra de arte mimética y tradicional fue sometida al trabajo iconoclasta y destructivo del análisis y la reducción. Abolir las tradiciones, romper con las convenciones, destruir el viejo arte y erradicar los valores obsoletos fueron los slogans del momento. La práctica de la vanguardia histórica estuvo basada en la ecuación “negación es creación”, que ya había sido enunciada por Bakunin, Stirner y Nietzsche. Las imágenes iconoclastas de la destrucción y la reducción estuvieron destinadas a servir como iconos del futuro. El artista estaba supuesto a encarnar el “activo nihilismo” de la nada (nothingness) que lo originaba todo. Pero ¿cómo un artista individual podría probar que era, en realidad, genuinamente creativo? Obviamente un artista podría mostrarlo sólo al demostrar cuán lejos había llegado en la destrucción y reducción de la imagen tradicional, cuán iconoclasta y radical era su trabajo. Sin embargo, para reconocer alguna imagen como verdaderamente iconoclasta habría que compararla con las imágenes tradicionales y con los iconos del pasado. De otro modo, el trabajo de reducción simbólica permanecería inadvertido.
El reconocimiento de lo iconoclasta, de lo creativo y de lo nuevo requiere, por tanto, una permanente comparación con lo tradicional y lo viejo. Lo iconoclasta y lo nuevo sólo puede ser reconocido por el arte históricamente conformado y la mirada adiestrada en el museo. Es por eso que, paradójicamente, mientras más uno quiere librarse de la tradición artística, más uno queda supeditado a la lógica de la narrativa de la historia del arte y el coleccionismo del museo. Un acto creativo, si es entendido como un gesto iconoclasta, presupone una permanente reproducción del contexto en el cual se efectuó dicho acto. Este tipo de reproducción infecta al acto creativo desde un principio. Incluso podría decirse que, bajo la condición del museo moderno, la novedad de las nuevas producciones artísticas no se establece post-factum, como resultado de la comparación con el viejo arte. Más bien la comparación tiene lugar antes de la emergencia de una obra de arte nueva, radical, iconoclasta. La obra de arte moderna es re-presentada, re-conocida antes de ser producida. De ahí que la producción modernista por negación esté regida precisamente por la reproducción de los medios de comparación, de determinada narrativa histórica, de determinados procedimientos artísticos, de determinado lenguaje visual, y determinados contextos de comparación ya fijados. Este carácter paradójico del proyecto Moderno fue constatado y descrito por un grupo de teóricos y fue reflejado por muchos artistas entre los años 60 y 70. El reconocimiento de estas repetitividades dentro del proyecto Moderno condujo a una redefinición del mismo durante las décadas recientes y a la tematización postmoderna de las problemáticas de repetición, iteración y reproducción.

5 comentarios:

  1. Ernesto, este texto de Groys es imprecindible. Y tu traduccion esta excelente compadre. Sigo leyendo ahora las otras partes.
    Un saludo,

    G

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  2. Interesantísimo, me he quedado enganchadísima con el texto. Sabes si existen otras traducciones? Mil gracias.

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  3. Muchas gracias. Concuerdo contigo, Gerardo. Este es un texto revelador en muchos aspectos. Yo lo lei con fascinacion. Lo he leido ya varias veces y no solo comparto sus ideas; sino que admiro mucho su manera de escribir.
    Ari, si. Si existen otras traducciones. Groys me ha comentado que se publicaron muchos textos suyos en La Habana. Ya solicite que localizaran el libro por alla. Vamos a ver si lo encuentran.
    Saludos y bienvenida a mi blog.

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  4. Oh Ernesto, mil gracias, buscaré yo también esos textos. Si encuentro algo, te comentaré.
    Saludos, Ariadna

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  5. Gracias por publicar esto! es una joya.
    saludos desde Argentina.
    Leticia Obeid

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