12/4/09

La ciudad sobre la mesa

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I
Un amigo newyorkino suele repetir una máxima que más o menos dice así: Lo mejor de irse de New York, es regresar a New York. Y esa alegría, al menos en mi caso, comienza cuando, poco antes de aterrizar, el avión va descendiendo. Desde la altura puedo ver los puentes de la ciudad, las elevadas torres y, si es de noche, las autopistas iluminadas con el tráfico incesante.

Ignoro si el artista cubano Carlos Garaicoa se inspiró en esta suerte de experiencias; pero la vista de Manhattan desde la ventanilla del avión me recuerda a algunas de sus instalaciones. La ciudad sobre la mesa, tangible y a la vez imprecisa, como una fantasmagoría que emergiera de un recuerdo lejano. Los edificios como vasijas estilizadas.

II
Mi madre había armado un pequeño bar. Los portavasos, copas, bandejas y botellas de vino tenían un sentido meramente ornamental. Aquellos bares caseros, que tal vez hoy hayan pasado de moda, formaban parte del kitsch de mediados de los setenta.De repente, como si las imágenes de Garaicoa alteraran un poco mis recuerdos, aquellas cristalerías, ubicadas en la sala de mi apartamento, me parecen metáforas de una ciudad al anochecer.

4 comentarios:

  1. muchachillo, pero di de donde vienes que tan contento te pone el regreso.....

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  2. Bellos apuntes Ernesto, como siempre. Te dejo que ahora termino "Lotte in Weimar", no sabes cuanto agradezco por esa recomendacion.
    un saludo,

    G

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  3. Ernesto, la primera instalación que aquí presentas logra un efecto visual muy interesante cuando se ve a través de las fotos o filmaciones. No ocurre lo mismo cuando la aprecias en directo. En cambio la segunda, "Ahora juguemos a desaparecer", es una instalación sublime desde todos los puntos de vista. Tuve el placer de verla montada aquí en el Musée des beaux-arts de Montréal el año pasado, durante la expo "¡Cuba! arte e historia: de 1868 a nuestros días". Yo trabajé para esa muestra. No te imaginas lo que fue lograr que la seguridad del museo nos aprobara esa instalación, que era la obra que cerraba con broche de oro la exposición.

    Por cierto, lindo homenaje el que haces a la Revista de Avance.

    Saludos desde Montréal.

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  4. muchas gracias, Isabella, por ofrecer tus impresiones sobre las piezas de Garaicoa.
    Casi siempre la imagen original difiere de la fotografia; aunque me parece mas inusual que la foto sea mas interesante que el original. Sin embargo, en este caso, me imagino que tienes toda la razon ya que la foto parece tomada desde el angulo apropiado e incluso con una conveniente vista de Manhattan al fondo. Yo solo he visto el segundo de estos y tambien pienso que es una obra admirable. Gracias otra vez.

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