27/4/09

El arte versus sus dobles

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I
En el escenario artístico contemporáneo, que tiende a hacerse cada vez más global, las publicaciones de arte adquieren una importancia creciente. De no ser por las revistas, libros y textos críticos no habría, en la práctica, modo alguno de mantenerse al tanto de lo que ocurre en centros culturales tan distantes entre sí como Beijing, Berlín, Johannesburgo, New York o San Francisco. No habría forma de percibir cuáles son las nuevas orientaciones del arte y se escaparían los contextos teóricos o conceptuales desde los cuales sería posible establecer una comunión entre las nuevas tendencias. Sin embargo, las publicaciones sobre arte, en sus mediaciones, no pueden divulgar los nuevos desarrollos artísticos sin dejar de traicionarlos. La creencia de que, una vez que la preocupación por el oficio o la dimensión formalista del arte han sido relegadas, los dobles del arte – como llamó Harold Rosenberg a las reproducciones mediáticas de las imágenes artísticas- pueden suplir el disfrute que proporciona el contacto con el original, no puede sostenerse. Una reproducción, un “doble” no es, no puede ser en ningún caso, un equivalente exacto del “original”. Esta cualidad de irreductible es particularmente evidente en lo que Nicolas Bourrand ha llamado estética relacional. El espectador contemporáneo no se limita sólo a contemplar; sino que es conminado por el artista a desempeñar un rol más activo: completar la creación, jugar, actuar, y hasta convertir sus gestos en la propia obra de arte.
II
Otras dos características, a menudo relacionadas con la participación activa del espectador en la obra, tampoco pueden ser transmitidas por las publicaciones de arte. La primera es la integración de la imagen al espacio en que ha sido emplazada. Muchas de las creaciones se sirven de las peculiaridades arquitectónicas, ambientales o sociales del lugar en las que son ubicadas. En algunos casos las propias paredes de la galería o el museo constituyen materiales que conforman las piezas. Es cada vez más frecuente encontrar exposiciones en las que el autor alteró los muros, hizo hendiduras en paneles o transformó el suelo de la galería. Se puede discutir si el arte contemporáneo debe o no estar in situ; pero lo que no cabe dudas es que muchos artistas se interesan en lograr que el espacio en el que se mueve el espectador sea un elemento indispensable de la obra.
III
Otra dimensión que no puede ser captada por la publicación de arte es el tiempo. Aquí, en mi blog, he comentado sobre la importancia que tiene el tiempo en las obras de Anya Gallaccio y Olaffur Oliansen. Podría agregarse el ejemplo de la artista coreana –radicada en New York- Sun K. Kwak. Su instalación Enfolding 280 hours (Envolviendo 280 horas), presentada en el Brooklyn Museum de New York, consiste en casi tres millas de cinta adhesiva negra pegadas en una de las salas del museo. El resultado es una larga franja que atraviesa las paredes, las puertas de cristal y los cuatro anchos pilares del local. Kwak crea ritmos sugestivos, que evocan por igual las texturas de grabados en madera o las ondulaciones de las olas, un ritmo que sólo se interrumpe por la oscura oquedad de una puerta. El espectador queda rodeado de estos trazos concebidos exclusivamente para esta particular sala del museo. Las fotografías difícilmente logren reproducir esa experiencia de una corriente que cubre todas las paredes y en la que el espectador queda irremediablemente inmerso.
Kwak tardó unas 280 horas en concluir su trabajo. El título de la instalación, por tanto, es una manera de hacer visible la acción de realizar la pieza. Harold Rosenberg definió la pintura de acción como una obra que representaba el propio proceso de su gestación. Las salpicaduras y brochazos de los lienzos de Pollock permitían “ver” la manera en que fue realizada la pintura. El acto de pintar era el contenido autorreflexivo del action painting. Otro tanto podría decirse de la instalación de Kwak, en la que el título convoca la imagen de la artista en el momento de envolver la pared con cinta adhesiva.
IV
Participación del espectador, espacio real en el que ubica la obra, discurrir del tiempo. Lo que los dobles del arte no consiguen transmitir es precisamente la experiencia vital, la vivencia del espectador ante la obra contemporánea.

7 comentarios:

  1. Yo creo que esto artista se equibocaron de profecion, estos se acerca mas al arte escenografico o la decoracion de interior que a las artes plastica o la apintura. Eso si el tiempo dira cuan valiosas son estas obras despojada de toda destreza, talento incluyendo la maña y huella del artista. Un arte muy impersonal frio calculado donde al finalmente me llebo muy poco o nada. Eso si, se ve a las clara un intento desesperado del autor por darle la "PATADA A LA LATA Y UNOS GALERISTAS MUY CONFUNDIDOS"

    Si esto es arte entonce se pudiera calificar de art toda la bisuteria decoratiba electronica de manofactura asiatica que con frecuencia encontramos en el China Town de N.Y. City. En el arte existe una line casi invisible que no se debe pasar y de hacerlo pudieras facilemente dar al traste con el regueton.

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  2. Una reflexión que sin duda abre el campo. Sólo un desacuerdo: si el espectador interviene a plenitud, supongo que su intervención completa la obra, la subvierte, la encamina por otro destino. Entonces, describirlo como "espectador" refiere a otro tipo de arte y época; y no resulta adecuado.

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  3. Muy interesante su comentario, Anonimo. Solo queria subrayar que, aunque Kwak ha desarrollado esa tecnica, muy peculiar, con un sentido casi artesanal, no se trata aqui de una pintura. Que es? Yo no sabria decirlo. Las practicas artisticas contemporaneas suelen escapar a las tentativas de encasillamiento en generos mas o menos tradicionales.
    Muchas gracias Ivan, por tu comentario. Comparto desde ahora mismo tu desacuerdo. La palabra espectador es seguramente insuficiente e inadecuada para describir al participante y actor que es el "espectador" contemporaneo. Me has dejado pensando y todavia sin aventurar una palabra. Habria aqui, en todo caso, un interesante asunto para discutir y sobre el cual no me viene a la mente ninguna referencia en especifico. Pero es evidente que, como observaste, la palabra espectador no funciona del todo. Si me permites citar mi propia experiencia, alguna vez me fui del MoMA directamente al Metropolitan. Pase del arte contemporaneo a visitar las salas de la pintura holandesa del siglo XVII. Para mi se trataba de dos experiencias muy distintas y hasta cierto punto incompatibles. Para la contemplacion de pinturas es obvio que funciona la palabra "espectador"... pero para el contacto con el arte contemporaneo? Lo se si no me lo preguntan, y si me lo preguntan no lo se.

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  4. Realemnte to no estoy muy deacuerdo con la idea que: Las practicas artisticas contemporaneas suelen escapar a las tentativas de encasillamiento en generos mas o menos tradicionales. Me parece que en el caso de la pintura existe mucho oportunismo y confucion producto de una ambicion desmedida por alcanzar la originalidad Esto obra no es resultado o conclusion de un estudio previo por eso le falta lo principal, el esqueleto que le sostiene y por resultado se obtiene una obra totalmente hueca formal y conceptualmente. Haga una usted prueba y utilice su imaginacion y coleque encima de esta obra una lampara y vera que desde el punto de vista formal nada sucede, que mas bien esta obra pudira muy bien ser un efecto en una pared de un hotel en la ciudad de Taiwan y la lampara sera perfectamente absorvida por esta. Lo que quier decir que esta mas bien sirve de apoyo para creear una atmefera fecto deseado, pero esta por si sola no es nada just WALLPAPER
    Ahora coleque la misma lampara encima del Guernica o sobre una pintura de Pollock o en una instalacion de Bedia. CUAL SERIA EL RESULTADO Y POR QUE???

    No se deje confundir. existen muchos disparando tiros al aire esperando cazar elefantes.

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  5. mmm curioso que alguien tan bien empapado en la sensibilidad artística tenga tan mala ortografía... que es en sí un gran arte.

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  6. Unos apuntes necesarios, ya que este sido un tema que también me parece muy complejo. Pero no se trata de todos modos de "reinventar", por así decirlo, un espacio para el arte moderno (o posmoderno) después de la "muerte del aura" para parafrasear a Benjamin? Una vez estando en una exhibición de pintura impresionista, le dije a un amigo en tono de burla que no apreciaba ir a museos a ver pintura, pues para eso ya se habían inventado los catálogos con reproducciones a color. Bueno, creo que estoy de acuerdo con esa idea todavía, lo cual quiere decir que no he pensado mucho sobre el asunto desde entonces. Sin dudas, la relación del arte actual, desde los readymades de Duchamp, tiene que incluir implícitamente al 'espectador', quien también se convierte en una especie de ficha dentro del todo en el canje de relaciones estéticas. Por eso, no se si les parece válido, pero pienso que las pregunta serian: está muerta la pintura o tiene todavía recursos para sobrevivir la muerte de su aura? Y que tipo de pintura?

    G

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  7. Bueno tengo mas tendencia a saber pensar que escribir toterias correctamente. Eso dice que la inteligencia no tiene nada que ver con las reglas ortograficas o un alto nivel de informacion. Ademas llevo muchos años viviendo en lo EE.UU. y apenas leo en español.

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