31/1/09

Tema y Variaciones

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I
La Reforma y la Contrarreforma fueron movimientos religiosos anti-higiénicos. El acto de bañarse quedó virtualmente demonizado, asociado a la hechicería, a la promiscuidad sexual y a la impúdica exhibición del cuerpo desnudo. Los numerosos baños públicos del medioevo fueron cerrados. Bajo el influjo de la ideología de la iglesia, los médicos del siglo XVI proscribían el baño como un acto nocivo para la salud. La propagación de la sífilis en Europa tuvo también una incidencia en la falta de higiene colectiva. Por paradoja, no bañarse era una práctica profiláctica, que supuestamente contribuía a prevenir el contagio de ésta mortífera enfermedad, importada desde el Nuevo Mundo. Todavía en la primera mitad del siglo XIX los franceses solían bañarse sólo una vez al año y en las postrimerías del siglo XIX, cuando Edgar Degas realizó unos pasteles en los que mostraba a mujeres secándose los dedos de los pies, éstos motivos iconográficos eran considerados como representaciones obscenas.

II
Es por eso que el baño, en esta pintura anónima de la Escuela de Fointanebleau de finales del siglo XVI, no debió tener propiamente hablando un carácter higiénico. Lo más plausible en este caso es que el aseo fuese un acto destinado a prolongar la tersura de la piel. Un baño en vino o en leche, a los que se les atribuía propiedades rejuvenecedoras. El desnudo era, por otra parte, un modo de exaltar la belleza de los personajes. El retrato de una mujer desnuda tenía el sentido de afirmar que la modelo poseía una belleza física ideal, comparable a divinidades grecolatinas como Diana o Venus.

III
Hoy se tiene la certeza de que una de las mujeres que aparece en la pintura es Gabrielle D’Estrees, una cortesana –célebre por su belleza, sus intrigas palaciegas y su disipada vida sexual- que arribó a la corte cuando contaba con quince años, en 1575. Así que, si el cuadro fue pintado hacia fines del siglo, la modelo podría estar perfectamente cerca de sus cuarenta. Se cree que el otro personaje sea una de sus hermanas, Julienne, Duquesa de Villars. La refinada caricia del pezón podría, por tanto, indicar una relación lésbica e incestuosa; pero lo más posible es que se trate de un roce que significaba que Gabrielle D’Estrees se encontraba encinta. Este era prácticamente un código instituido. El vientre abultado era un rasgo de belleza física, y resultaba insuficiente para transmitir la idea de que una mujer estaba embarazada.

IV
La influencia de los retratos de la llamada Escuela de Fointanebleau puede reconocerse en una figura como el pintor surrealista belga Paul Delvaux, pero numerosos creadores contemporáneos se han encargado de hacer versiones del retrato de Gabrielle D’Estrees y su hermana, casi siempre con fines hedonistas, humorísticos o subversivos. Hice una búsqueda en google y encontré estas imágenes, entre muchas otras (como, por ejemplo, parodias que se sirven de simios, de modelos masculinos o hasta del contraste entre dos hermanas gemelas, una de las cuales tuvo que recibir un severo tratamiento contra el cáncer de mamas)

He aquí algunas de las variaciones contemporáneas que me parecieron más logradas.

Michael Sanders



Una vez olvidado el código de representar a la mujer embarazada mediante el acto de palpar uno de sus pezones, la caricia tiene un carácter erótico más unívoco. Al igual que en la pintura del siglo XVI, el roce queda reducido a la presión de la yema de los dedos, como parte de un juego sensual aséptico, que persigue sobre todo la exacerbación del placer. Las modelos de Sanders parecen despojadas de cualquier emoción. Un detalle en el que tienden a insistir los creadores contemporáneos es el parentesco físico de los personajes, que hace más directa la alusión a una relación incestuosa.

(?)


No he podido dar con la identidad de este artista asiático (conjeturo que sea chino). El autor conservó un rasgo de la pintura original que, hasta donde puedo ver, desatienden los otros creadores: la importancia del maquillaje, aquí complementada con el empleo de las pelucas. La sensualidad queda acentuada por el ambiente teatral que agregan las ornamentaciones y el brillo de las telas. Las miradas de las modelos parecen dirigirse al espectador en una actitud provocativa y exhibicionista.

Olivier Christinat



En la fotografía de Olivier Christinat, las miradas desafiantes de las modelos, la significativa unión de las manos y el hecho de que los personajes estén sentados – como si se sugiriera que asisten a un interrogatorio, enfrentan la autoridad paterna o bien están a punto de recibir una consagración legal de la union- apuntan a la poderosa atracción sexual y afectiva de la relación incestuosa. El espectador queda en el lugar de la autoridad que debe juzgar la transgresión.

Bettina Rheims




En esta pieza de la serie El libro de Olga, de Bettina Rheims, la referencia a la pintura de la Escuela de Fountanebleau está sutilmente indicada por el marco del espejo, que se ha hecho coincidir con los bordes de la fotografía y que recuerda al de la pintura original.

5 comentarios:

  1. Variaciones, variaciones. Más vale tarde que nunca. Acabo de ver casualmente tu comentario en la entrada de Marina Abramovic. A mi me impactó años hace años su performance Rhythm 10.
    PD. Tengo dos blogs asociados y no se que pasa con éste que los comentarios no los veo en el correo.
    Te he enlazado
    Saludos

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  2. Extraordinario post!!!
    Gracias por ilustrarnos con tus conocimientos y opiniones. Este cuadro me parece excepcional y es mi favorito de todo el Louvre.

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  3. metastasis.C&Q installation @ MAM.2008

    http://www.facebook.com/profile.php?v=app_2392950137&ref=profile&id=1219222657#/video/video.php?v=1184445490836

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  4. consuelo castaneda.1992. Los secretos de fontainebleau. acrylic on canvas. 47x79 in

    http://www.consuelocastaneda.info/pages/d-printoncanvas/index.htm

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