
Todo poeta vive en el esplendor.
José Lezama Lima
Ignoro si se han recopilado las numerosas y dispersas historias de Lezama Lima como bromista y como conversador. Aquí incluiré algunas de ellas.
I
Leo -en La Fiesta vigilada, de Antonio José Ponte- que durante una asamblea laboral, cuando se discutía sobre la puntualidad, Lezama intervino. Comenzó a hablar, a usurpar el espacio de los burócratas, y terminó disertando sobre la colección de relojes de Federico el Grande.
II
En una entrevista, Lezama habló de un pasaje del Génesis en el que se menciona a una tribu que cuando sus miembros se quedan dormidos a la orilla de un río, amanecen convertidos en árboles. Esa historia no era más que una invención lezamiana, un apócrifo suyo, como fueron apócrifas muchas de las citas que incluyo en sus textos.
Y en aquella entrevista Lezama lanza una hermosa frase: mi mejor carruaje es mi imaginación.
III
Las anécdotas que incluiré a continuación, las escuché en boca de otro conversador memorable: el musicólogo Leonardo Acosta. Un hombre tímido que, en cuanto se toma el primer vaso de ron, habla durante horas y horas. Y quien lo escucha no puede contener las carcajadas.
*
Helio Orovio, el musicólogo que en su juventud también escribió versos, llamó a Lezama para invitarlo a un evento de poesía. Cometió una imprudencia a mi juicio enteramente disculpable, seguramente debida al excesivo respeto que sentía por el autor de Paradiso. Luego de hablarle del evento, Orovio agregó: queremos que participen poetas de otros tiempos.
-Entonces invite a Silvestre de Balboa, fue la lacónica respuesta de Lezama.
*
La primera edición de Paradiso tuvo, como es sabido, problemas en Cuba. Papito Zerquera, el denostado funcionario que luego dirigió tan desafortunadamente el ICRT, le habló sobre la novela como un libro pornográfico, pequeño burgués y muchos otros improperios que muy bien podrían quedar entre puntos suspensivos.
Lezama lo interrumpió para preguntarle: Joven, Usted sabe lo que es un zeppelín?
Zerquera trató de explicar lo mejor que pudo: un globo que vuela, lleno de aire, alargado, etc.
Lezama remató su pregunta con un: Joven, si usted no sabe lo que es un zeppelín, déjelo pasar.
*
Alguien le preguntó a Lezama si Emilio Ballagas era homosexual. El poeta contestó más o menos de la siguiente forma: "no sabría decirle. Lo que si sé es que una vez fui a su casa y lo encontré en postura musulmana, recibiendo ofrenda de varón."
III
Como he tomado prestado el titulo de un cuento de Wilde, me gustaría hacer un enlace a este relato. Aqui puede leerse The happy prince. Una traducción al español se puede encontrar aqui.







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