28/11/08

Jenny Holzer

xxxxxxxx

I
Leo una frase en La escritura del desastre:

Aquel que critica o rechaza el juego, ya está en el juego.

Escritas en mi blog, la frase entraría en otro contexto, muy diferente al de los fragmentos de donde la he tomado. Aquí participaría de relaciones con otras palabras, con otras imágenes. Quizás tomaría un cariz político relacionado con mi condición de cubano, o sería un movimiento destinado a seducir, o mi manera de explicar por qué desisto de polemizar en un blog que encuentro trivial. Al transferir la cita del libro al blog altero su sentido.

II
Podría incluso manipularla, encasquetarla en otro lugar donde parece encajar perfectamente. Decir algo que no es necesariamente, aunque tampoco lo niegue, lo que afirma Blanchot. Escribir, por ejemplo:

El capitalismo es (o se ha vuelto) un sistema social inmune. En su dinámica absorbe a sus detractores. La crítica al capitalismo se convierte necesariamente en un producto mercantil. Es el círculo vicioso en el que caen todas las protestas contra las sociedades de consumo: la revolución se transforma en mercancía, con un público muy vasto y muy ávido. Como afirma Blanchot: aquel que critica o rechaza el juego, ya está en el juego.

III
Pero si anotase la oración aisladamente, sin ningún comentario que la acompañara, en un tipo de letra que resulte llamativo y con un tamaño un poco exagerado. Si escribiese, digamos:



AQUEL QUE CRITICA

O RECHAZA EL JUEGO,

YA ESTA EN EL JUEGO.




En su énfasis visual, la frase tendría otro sentido. Palabras demasiado visibles, con un color que pretende alertar o conmocionar. Las palabras de Blanchot se aproximarían al lenguaje publicitario. Una propaganda posiblemente provista de un acento subversivo.

IV
Algo parecido hace la artista norteamericana Jenny Holzer. Ella traslada al contexto de la publicidad afirmaciones que parecen llamar la atención sobre el peso opresivo del consumismo sobre los individuos, la crisis de la vida afectiva en las sociedades contemporáneas o la crítica feminista. De hecho la máxima de Blanchot pudiera perfectamente ser uno de los textos que Holzer divulga en letreros lumínicos, posters y hasta lápices y calcomanías. Arte publico que aprovecha los anuncios publicitarios para subvertir sus contenidos y reclamar un espacio para el individuo no ya como una máquina deseante –un ser enajenado que al consumir produce deseos que vienen a incrementar la necesidad de consumir(Deleuze)-;sino como un ser que disfruta de las relaciones interpersonales y establece un contacto más pleno con la realidad.

V
Habría que cuidarse de politizar excesivamente la obra de Jenny Holzer. La crítica política queda atemperada por el humor, por el carácter paródico de las obras y su inverosímil irrupción en el espacio urbano. Gracias al humor y a la creatividad, Holzer se aparta del panfleto. Sus reclamos políticos confluyen –y se diluyen- en una invitación a anteponer la experiencia artística al comentario social.


2 comentarios:

  1. Sí, parece algo tautológico, como si de todas maneras con esa frase que citas se da cuenta que no sería tan fácil salirse del juego, rechazarlo,uno se queda en el juego. Pero, invita, como dices a la subversión, un poquito, y eso ya altera lo establecido.
    Qué buena idea la de destacar la frase de Protégeme de lo que quiero (¿quiero salirme y por eso pido que se me proteja?)
    Saludos,
    Verónica

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  2. Querida Veronica:
    Que gusto verte pasar por aca y dejar una nota. Ojala pudiera verte mas a menudo.
    Me ha gustado mucho tu comentario sobre la frase Protegeme de lo que quiero. Me hiciste recordar una novela rusa del siglo de XIX, leida ya hace mucho tiempo y que tal vez conozcas. Alli se dice de un personaje "no puede no amar". Creo que podria establecerse una relacion entre ambas frases. Estarias de acuerdo conmigo?
    un abrazo desde la distancia

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