30/11/08

Claes Olderburg: I am for an art (1961)

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He querido traducir un largo fragmento -más extenso de lo que me gustaría fuesen las entradas que incluyo en este blog- de esta especie de manifiesto de Claes Olderburg, en muchos sentidos premonitorio de los rumbos que tomaría el arte en las últimas décadas, cuando se han intentado tantas definiciones del arte vinculado a la experiencia cotidiana. Leo las palabras de Olderburg como un poema vanguardista, optimista y, sobre todo, muy inspirado. En este sitio se encuentra el texto en inglés. Aquí va mi traducción.

Soy partidario de un arte...

Soy partidario de un arte que sea político-erótico-místico, que haga algo más que plantar las nalgas en un museo.

Soy partidario de un arte que madure sin la más mínima certeza de ser arte, un arte que tenga la oportunidad de partir desde cero.

Soy partidario de un arte que se involucre con las estupideces cotidianas y aún así se enriquezca.

Soy partidario de un arte que imite lo humano, que sea cómico, si hiciera falta, o violento, o lo que sea, si fuese neceario.

Soy partidario de un arte que adquiere forma a partir de las líneas de la vida misma, que se tuerza y extienda, y acumule y escupa y chorree y sea pesado y ordinario y romo y dulce y estúpido, como la vida misma.

Soy partidario de un artista que se esfume, que se aparezca con gorra blanca para pintar signos o pasillos.

Soy partidario de un arte que salga de una chimenea, como una negra cabellera, y se disipe en el cielo.

Soy partidario de un arte que se derrame del monedero de un anciano cuando esté agonizando al pasar por un guardacantón.

Soy partidario de un arte que esté fuera de la boca de un perrito, dejando caer cinco cuentos desde el tejado.

Soy partidario de un arte que un niño pueda lamer, después de quitarle la envoltura.

Soy partidario de un arte que sacuda las rodillas de todo el mundo cuando el ómnibus atraviese una excavación.

Soy partidario de un arte que se pueda fumar, como un cigarrillo, y que apeste, como un par de zapatos.

Soy partidario de un arte que pueda ondear como una bandera o que ayude a soplarse la nariz, como un pañuelo.

Soy partidario de un arte que se pueda poner y quitar, como unos pantalones, que se le hacen huecos, como unos calcetines, que se pueda comer como un pedazo de pastel, o que se pueda abandonar con verdadero desprecio, como un poco de mierda.

Soy partidario de un arte cubierto de vendas. Soy partidario de un arte que cojee y ruede y corra y salte. Soy partidario de un arte que venga en una caja o que se lave en la orilla.

Soy partidario de un arte que se enrosque y gruña como un luchador. Soy partidario de un arte que mude el cabello.

Soy partidario de un arte en el que te puedas sentar. Soy partidario de un arte con el que puedas meterte el dedo en la nariz o rascarte los dedos de los pies.

Soy partidario de un arte para el bolsillo, para los profundos canales del oído, para el filo de un cuchillo, para las comisuras de los labios, las basuritas en los ojos, o para lucir en la muñeca.

Soy partidario del arte debajo de las faldas y del arte de escachar cucarachas.

Soy partidario del arte de la conversación entre la acera y el bastón metálico de un ciego.

Soy partidario de un arte que crezca en una maceta, que descienda de los cielos nocturnos, como un relámpago, que oculte las nubes y los rugidos. Soy partidario de un arte que se encienda y apague con un interruptor.

Soy partidario de un arte que se despliegue como un mapa, que puedas estrujar como a los brazos de tu amada, o besar como a tu perro. Que se expanda y se contraiga como un acordeón, en el que puedas derramar tu comida como en un viejo mantel.

Soy partidario de un arte con el que puedas martillar, suturar, coser, pegar, archivar.

Soy partidario de un arte que te diga la hora y dónde queda tal o tal calle.

Soy partidario de un arte que ayude a las ancianas a cruzar la calle.

Soy partidario del arte de la lavadora. Soy partidario de un arte del control gubernamental. Soy partidario del arte de los últimos impermeables del ejército.

Soy partidario de un arte que asciende entre el vaho de las alcantarillas en el invierno. Soy partidario de un arte que se quiebra cuando pisas un charco congelado. Soy partidario del arte de los gusanos dentro de la manazana. Soy partidario de un arte que sude entre las piernas.

Soy partidario del arte del pelo en el cuello y el bizcocho en la taza de té, partidario del arte entre el aluminio de los tenedores del restaurante y el agua hervida para lavar los platos.

Soy partidario del arte de zarpar los domingos, y del arte de la bomba de gasolina roja y blanca.

Soy partidario de un arte de las resplandecientes columnas azules de las fábricas y los parpadeantes signos de las galletitas.

Soy partidario del arte de la yesería barata y el esmalte. Soy partidario del arte de la capa de mármol y del suelo enchapado. Soy partidario del arte del adoquines laminados y la arena movediza. Soy partidario del arte del escombro y el carbón. Soy partidario del arte de los pájaros muertos.

Soy partidario del arte de rayar el asfalto, embadurnar las paredes, torcer y darle patadas a los metales, romper los cristales, y empujar las cosas hasta hacerlas caer.

Soy partidario del arte de perforar y de las rodillas huesudas y de hacerse el loco. Soy partidario del arte de los olores infantiles. Soy partidario del arte del susurro de la mamá.

Soy partidario del arte del murmullo del bar, de sacarse la comida de los dientes, tomar cervezas, echarle sal a los huevos, insultar. Soy partidario del arte de caerse de la banqueta.

Soy partidario del arte de la ropa interior y del arte de los taxis. Soy partidario del arte de las barquillas de helado lanzadas al concreto. Soy partidario del majestuoso arte de los mojones alzándose como catedrales.

Soy partidario del arte parpadeante, alumbrando la noche. Soy partidario del arte de caer, salpicar, menearse, saltar, entrar y salir.

Soy partidario del arte de los gruesos neumáticos del camión y los ojos negros.

1 comentario:

  1. ¡Qué hermoso manifiesto metafórico, cargado de imágenes, tan abstracto y a la vez tan concreto!
    Te felicito por tu traducción y, como siempre, por tan espectacular blog.
    Salu2, j

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