5/10/08

Martín Ramírez


I
Un día incierto de 1925, Martín Ramírez cruzó la frontera de México a los Estados Unidos. Era un hombre de treinta años y que en su terruño dejaba a una esposa y cuatro hijos. Trabajó en la construcción de vías férreas para la Northern Railroads durante un lustro. Luego Ramírez pasó a ser un homeless. Cuando la policia lo detuvo, no era capaz de articular palabra alguna. Fue encerrado en asilos psiquiátricos, donde pasó los últimos treinta y dos años de su vida en un silencio apenas interrumpido por unos pocos monosílabos. Un caso, según fue diagnósticado, de esquizofrenia catatónica.
II
Esta es más o menos su historia. Nadie seguramente la hubiese recordado de no ser porque en la instiución psiquiátrica Ramírez dibujó profusamente. Muchas de sus creaciones les fueron enviadas a sus parientes, que las destruyeron temiendo que se tratara de materiales contaminados con productos químicos. Pero hoy se conservan centenares de obras suyas, en ocasiones largos pliegos de papel craft, cubiertos con motivos de trenes, automóviles, puentes, edificios, túneles,jinetes y campesinos. El mundo que vivió Ramírez, quizás el que no alcanzaba a traducir con sus palabras. Un profesor universitario de Sacramento, interesado en estudiar las creaciones de los enfermos mentales, pudo percatarse de la intensa expresividad de los dibujos de Ramírez y se dio a la tarea de coleccionar, exponer sus piezas –en muestras personales y colectivas- y estimular su labor.
III
El trabajo de Ramírez me hace pensar en una inocencia a punto de estallar, que parece dar vueltas y vueltas sobre laberintos circulares. Una vitalidad ensimismada, sumergida en una alegría nocturna. Líneas ornamentales, trazadas por un artesano que repite ininterrumpidamente el mismo gesto. Líneas que enclaustran a los pesonajes o que los conducen a oscuras oquedades. El mundo de Ramírez tiene algo de absurdo kafkiano, de infinito en el que no parecen existir salidas. Un mundo distante y cálido, adormecido y vigoroso, infantil y terrible.



4 comentarios:

  1. Me ha impresionado Ernesto, me gustó mucho.
    Gracias por un blog tan increíble!!
    Te interesa la antropología? Porque subí a mi blog un artículo muuuuy copado de Marshall Sahlins, un grosso.
    Salu2, j

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  2. brother,
    qué buenas pinchas la de ese pobre loco.
    feliz post.
    un abrazo.

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  3. Querida Jessi,
    Si, he pasado por tu blog y he visto el escrito de Marshall Sahlins, que yo no conocia. Quiero encontrar un tiempo para leerlo con detenimiento. Entre hoy y manana seguramente.
    Muchas gracias por tus comentarios y por pasar por aca,
    Saludos,

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  4. Gracias, Garrincha,
    Vi una exposicion de Martin Ramirez el anno pasado en el Museum of Folk Arte. Impresionante. Lamentablemente en las fotografias se pierde mucho del efecto porque frecuentemente son trabajos de gran formato.
    Un abrazo.

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