5/10/08

Ascenso y caída de Sarah Palin.

Un día antes de que concluyera la Convención Demócrata, John McCain anunció que ya había seleccionado a su running mate. Algunas horas más tarde, el nombre de Sarah Palin conmocionó a los mass-media. ¿Quién era esta Sarah Palin, virtualmente desconocida y que súbitamente saltaba al primer plano de la escena política norteamericana, pasando por encima de numerosísimas otras figuras? A primera vista, Palin poseía no pocos atributos que resultaban muy oportundos. Era mujer, lo cual permitiría capitalizar votos entre los seguidores democratas de Hillary, decepcionados y resentidos con Obama. Era joven y una outsider de Washington, lo cual brindaría la posibilidad de apropiarse o cuando menos contrarrestar el reclamo de Change, que había sido, y es, uno de los slogans centrales de la campaña del Senador de Ilinois. Es gobernadora de Alaska, donde goza de una gran popularidad y evidentemente, gracias a ella, McCain tendría garantizada una victoria en ese estado. Y en cuanto a su religiosidad y sus valores familiares, Palin representa a la extrema derecha republicana, que hasta el momento se había mostrado vacilante al ofrecer su respaldo a McCain, a quien consideran un candidato demasiado liberal o inclinado hacia el centro. Palin es una devota recalcitrante y una anti-aborto más que consecuente. Además, era una desconocida que, como efectivamente ocurrió, ocasionaría un revuelo en los mass-media, infundiría temor en el partido opositor y le daría un muy necesario impulso a la campaña de McCain.
En cuestión de horas Palin se convirtió en una estrella mediática. La maniobra de McCain fue celebrada como un movimiento arriesgado y deslumbrante, como una jugada redentora, si bien controversial. Palin brilló en la Convención Republicana. Allí supo burlarse de la escasa experiencia de Obama. Cuando hizo falta, movió sus manos con severidad y en otros momentos, sus dedos gesticularon de manera juguetona y desenvuelta. Entre los delegados hubo rostros henchidos de emoción, mujeres al borde del llanto, ovaciones. McCain hizo subir al esposo y a los cinco hijos de la gobernadora y se dirigió al público con un: Diganme, ¿no es esta una familia maravillosa?
En los días siguientes, las encuestas, por vez primera, comenzaron a favorecer a los republicanos, aunque sólo por un pequeño margen. Los mass-media hablaron del “efecto Palin”. La candidata acaparaba toda la atención. Relegaba a un segundo plano al propio McCain y hasta comenzó a opacar a Obama. Los demócratas, en una tentativa por amortiguar el impacto, optaron por ignorarla y presentar el debate como una controntación dirigida exclusivamente contra el candidato a la presidencia. No funcionó. Palin era una estrella fulgurante. Carecía de sentido pretender que no existía.

Su caída no fue menos vertiginosa que su ascenso. El periodista Charles Gibson, de la cadena ABC, viajó a Alaska para lo que sería la primera –y muy esperada- exclusiva de Sarah Palin.El resultado fue un descalabro absoluto. Con una candidez perturbadora Palin incluía, entre sus credenciales para conducir la política internacional, el hecho de poder ver a Rusia desde su casa, evidenció que desconocía qué era la Bush' doctrine y dio respuestas improvisadas y nada convincentes sobre los conflictos en el Oriente Medio. La siguiente entrevista con Katie Couric, de CBS, fue igualmente desafortunada. Ahora Palin hablaba con el rostro crispado, contestaba con desvaríos, sin afirnar nada en concreto, sin dar pruebas de estar medianamente enterada de los problemas de la economía o de la política internacional. Una tercera entrevista –esta vez con el ultraconservador Hannity de FOX News- tampoco fue satisfactoria.

De la noche a la mañana, Palin era el hazmerreír. Los periodistas comentaban sobre su ineptitud, los comediantes se burlaban de sus disparates. Los republicanos intentaron postergar el debate por la vicepresidencia, esquivaron las solicitudes de entrevista, la enviaron inmediatamente a eventos en los que existiese la opotunidad de fotografiarse con líderes mundiales. Y, presumiblemente, le dieron un violento intensivo para lo que muchos llamaron su “prueba de fuego”: el debate con Joe Biden.
Palin, en esta ocasión no lo hizo mal. Logró enhebrar algunos chistes contra Biden, miró continuamente a las cámaras, sonrió, demostró que era una mujer carismática y sin embargo.... no logró convencer. Se apoyó continuamente en las notas que trajo, parecía repetir de memoría frases prefabricadas, su apelación al norteamericano medio, que tiene que mantener una familia y lidiar con dificultades financieras, dejó la impresión de ser un clisé. Y cuando no supo qué contestar, saltó sin reparo alguno a cualquier otro asunto. Palin superó las expectativas –por lo demás muy bajas- que existían; pero aun así no consiguió recuperar su estrellato.

Ya apenas caben dudas de que Palin no está lo suficientemente preparada para ejercer el cargo por el cual está optando. La caída de Palin, ha coincidido –tal vez ha conllevado- a la debacle de la campaña republicana. McCain desistió de competir en Michigan, y el gobernador de Virginia expresó sus temores de que también pudiese perder en ese otro estado. De acuerdo con las encuestas, los llamados swing states parecen inclinarse cada vez más hacia Obama. Los republicanos han anunciado que arreciarán los ataques personales (lo cual, como es sabido, es la estrategia del perdedor). Palin ya se encargó de decir que Obama tenía buenas relaciones con terroristas. Un comentario torpe que posiblemente se convierta en un nuevo enredo para McCain.

9 comentarios:

  1. estoy muy de acuerdo con esto que planteas aquí compadre, que conste que es mi opinión personal y no la de toda la gente de mi blog.

    Sobre los últimos comentarios de Palin, creo que no es ella la autorizada para acusar a Obama de contactos con 'terroristas' pues en todo caso este país tiene las Instituciones adecuadas para proceder a investigar esa conducta. Creo que es un error producto de la desesperación de la campana de McCain, que pierde terreno día a día.

    un saludo, tony.

    ResponderEliminar
  2. Hablando de gusto estético, me gusta su blog. Le linkeamos.

    saludos, albert.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias, Albert y Tony. Yo tambien he puesto un link al blog de ustedes, que ayer visite por vez primera y que he disfrutado mucho.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Es un poco locadia, me parece, pero ya saben yo estoy lejos.

    ResponderEliminar
  5. Si, un poco Locadia, como dices. Alguna vez sostuvo que los hombres convivieron con los dinosaurios. Una conviccion un poco rara para alguien que tiene 44 annos. Y pensar que tiene oportunidades de convertirse en presidenta de los EEUU. En fin,
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. pero la loca está buen... oops, sorry... it's me, being sexist again.
    de todos modos, hay montones de gente que no ven sus papelazos, la encuentran fresca, nueva, agresiva, y le perdonan todo lo demás.

    me?
    i'm all for tina fey.

    ResponderEliminar
  7. si, es verdad, amigo Garrix...y Tina Fey esta mucho mejor...oops, oye, compadre no pongas comentarios sexistas aqui...que mira lo que me llevas a escribir de manera involuntaria.
    All for Tina!!!

    ResponderEliminar
  8. Paul, "Fuera del Juego"8 de octubre de 2008, 19:17

    Excelente análisis amigo mío desde otra perspectiva. Ahora, ¿No puedes ir a la Florida para convencer a tu compatriotas?

    ResponderEliminar