5/8/08

La muerte en pelota



En el cuadro de Antonia Eiríz La muerte en pelota (1966), el umpire, con su uniforme oscuro y su máscara de protección, quedaba transformado en una alegoría de la Muerte. Me pregunto si dentro del contexto cubano esto pudo ser una referencia al líder que dirime las reglas del juego, que dirige el país desde su tribuna ante una multitud monstruosamente deformada por el fanatismo. ¿Habría Antonia Eiriz encriptado una crítica a la sociedad cubana en el juego de pelota, por otra parte tan nacional y tan promovido por el gobierno cubano, hasta el punto de investirlo y relacionarlo con una política anti-norteamericana?. El gobierno anti-imperialista que al menos, o también, en el béisbol vencía a los yankis. ¿Y qué pintaba aquí una representación de la Muerte? Hoy seguramente esta interpretación no pueda sostenerse si no es con cautela. Queda al menos como una lectura posible.
Hoy los cuadros de Antonia Eiriz tienen un más que merecido espacio en las salas del Museo Nacional Bellas Artes. Eiriz, ¿quién lo pondría en duda?, es una de las figuras descomunales del arte cubano. En su momento, como es perfectamente conocido, sus trabajos no fueron muy bien vistos y Eiriz decidió renunciar a la pintura. Qué difícil, qué doloroso, debió ser este sacrificio de lo más querido (el acto de pintar). Eiriz lo prefirió a no poder pintar desde la libertad. Sus figuras grotescas, sus texturas ríspidas, sus ensayos con quemaduras en el lienzo, sus empastes gruesos: todo esto era percibido por los ideólogos de la Revolución como un arte deshumanizado y pesimista, poco acorde con los contenidos optimistas que debían acompañar a la gesta revolucionaria. Lo grotesco era disidente, difícilmente integrable dentro de la línea oficialista.Y en esto los funcionarios no posiblemente no estuvieran descaminados.
Lo que ignoraron, lo que no pudieron percibir fue que la obra de arte no puede reducirse a una ideología. La pintura de Eiríz existe mucho más allá de esta dimensión política que pueda atribuírsele. Incluso más allá de una iconografía marcadamente contestataria, que sería más bien una superficie: su arte es ante todo expresión, subjetividad desgarradora, drama humano y risa, risa sarcástica contra la muerte.

4 comentarios:

  1. Roberto, fuí alumno primero (en la escuela de Pintura en Cubanacán a fines de los sesenta) y después un amigo de ella que la visitaba regularmente en su humilde y memorable-casa taller de Juanelo. Nuestra amistad se fortaleció y duró hasta su repentina muerte en Miami en 1995. La última vez que la ví fue durante el velorio de mi padre en esa ciudad floridana a fines de 1994. Pocas veces habló de ese gran período creativo de su obra. Estaba ensemismada, como todo a lo que ella se dedicaba, a su trabajo con papier maché, la enseñanza de este arte que ella popularizó a niños y adultos, y los entindados artísticos de telas que la ayudaban a suplementar sus modestas entradas. Recuerdo,si, haberla oído decir varias veces con cierto desmayo y encogimiento de hombros, como los críticos de arte, tanto sus admiradores como sus detractores, se daban gusto en atribuirle significados a sus pinturas que a ella no la habían inspirado realmente. Para ella, esas interpretaciones eran solo eso, interpretaciones, proyecciones de lo experimentado por el observador en su vida personal. Eso la satisfacía, porque esa era una de sus motivaciones artística, despertar sentimientos, ideas. Pero de ahí, a que trataran de ponerle un cuño, una etiqueta, un propósito o mensaje definido, eso la irritaba de cierto modo. Durante los años en que pude cultivar su amistad hasta que me fui de Cuba, aprendí que tenía un alma muy rica, pero a la vez muy sencilla, como sucede generalmente con todos los grandes. También aprendí que sí, que su obra pudo quizás haber estado influenciada por los eventos sociales vividos en la época en que fue gestada, pero ante todo, esa obra estaba marcada por el drama de su vida personal, la enfermedad que la afectó profunda y dolorosamente en su niñez, la familia y sus conflicto, el barrio en que nació y las personas con quien creció en él. Todo lo cual la llevó a darle esa fuerza y dramatismo a su pintura. Tengo muchas anécdotas que corroboran esta percepción, quizás algún día escriba sobre ello. Por último, y no menos importante, nunca debe olvidarse cuando se la analiza cuan cerca estaba en ella, a pesar de su gran cubanía, todo lo que implica en cuanto a temperamento, visión, y modo de interpretar la realidad, la pura cepa española en su sangre proveniente de su familia. Gracias por hablar sobre ella. Y felicidades por la alta calidad de tu trabajo en esta bitácora

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  2. Muchas gracias, Pablo, por dejar este testimonio sobre Antonia Eiriz. Yo no tuve ocasion de conocerla, lamentablemente. Veo como un privilegio esa posibilidad y puedo entender cuanto se pudo aprender con sus clases.
    Nunca he visto ninguno de los trabajos en papier mache que hicieron sus discipulos. Y me pregunto donde andaran esas piezas. Pienso en lo valioso que seria rescatarlas del olvido en el que se encuentran. Imagino, por ejemplo, una exposicion sobre esta faceta de la obra de Eiriz (asumiendo que el trabajo con sus alumnos fuese tambien una prolongacion de su labor creativa).
    Saludos, y muchas gracias por los elogios.

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  3. Ernesto, de nuevo visitando esta entrada. Has despertado en mí la necesidad de hablar un poco sobre ella. Por supuesto, lo haré desde mi perspectiva personal. Creo que es hora que lo haga, pues ella tuvo un impacto en mi vida, como hizo con muchas otras personas, que fue más allá de la esfera artística y educacional. Ella me dió una copia de un documental que se le hizo en Cuba llamado Arte del Puebo. La calidad de la grabación es pésima, pero da una idea de lo que hizo con el papier maché, y las repercusiones de ese trabajo en la población común, primero en el barrio, después en la provincia, y por último nacionalmente. Cuando termine lo que estoy haciendo ahora, voy a dar mi testimonio sobre ella como un homenaje personal, y trataré de cargar en YouTube el documental para que veas el trabajo de enseñanza y propagación cultural popular que hizo.

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  4. Muchas gracias, Pablo. Yo recuerdo haber visto ese documental, hace ya tiempo. Sera maravilloso que este colgado en youtube. Yo pondre un enlace aqui en mi blog. Saludos.

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