15/6/08

Presentación de la Rosa (II)

El dúo La Presentación de la Rosa es una de mis piezas musicales favoritas. El joven Octavio, interpretado por una mezo-soprano, va a la casa de Sofía. El es el portador de la rosa, como emisario de su primo, el Conde de Lerchenau. Enseguida ocurre el clásico flechazo. Sofía y Octavio pasan de frases corteses, casi rituales, a expresar, como si pensaran para sí mismos, los titubeos y exaltaciones del amor a primera vista. La rosa de plata se convierte en el objeto desde el cual los personajes aluden a la felicidad del encuentro.
Una convención –anotada en el libreto- es que los personajes vistan ropa plateada. Igualmente en el escenario suele prevalecer el color de la plata. Es un modo de acentuar el brillo de la orquestación. La música y las voces de las cantantes aspiran a ofrecer una imagen del fulgor de la rosa y de la intensidad de los sentimientos de Octavio y Sofía.

***
La mezzo-soprano Anne Sophia Von Otten (Octavio)y la soprano Barbara Bonney (Sofía), dirigidas por Carlos Kleiber en 1994. De esta interpretación me gusta sobre todo la voz de Barbara Bonney. En un principio las imágenes parecen no tener movimiento; pero lo que ocurre es que los personajes permanecen inmóviles durante los primeros cuarenta segundos.



La traducción al español de la Presentación de la Rosa. El libreto se encuentra completo en http://www.geocities.com/ubeda2002/caballero/caballero.htm

Presentación de la Rosa

OCTAVIO
Me ha sido otorgado el honor
de presentar...
ante la nobilísima e ilustre prometida,
en nombre de mi primo,
de la familia Lerchenau,
la rosa que simboliza su amor

SOFÍA
(tomando la rosa)
Quedo muy obligada a vuestra gracia.
Quedo muy obligada a vuestra gracia
por toda la eternidad.

(Un atisbo de confusión le embarga
mientras aspira el aroma de la rosa)

Realmente huele
como si se tratase de una rosa auténtica.

.OCTAVIO
Sí, tiene unas gotas
de esencia de rosas de Persia

SOFÍA
Es como una rosa del cielo.
Como del más sagrado de los paraísos.
¿No le parece?

(Octavio se inclina sobre la rosa
que sostiene Sofía. Después se
yergue y contempla su boca)

Es como un saludo del cielo.
Casi más de lo que uno puede soportar.
Te atrae como si te ataran un lazo
alrededor del corazón

(En voz baja)

¿Dónde y cuándo
me he sentido yo tan dichosa?

OCTAVIO
(acompañándola inconscientemente)
¿Dónde y cuándo
me he sentido yo tan dichoso?

SOFÍA
(para sí)
Debo regresar aunque ello suponga
morir por el camino.
Pero no moriré. Eso queda muy lejos.
Tenemos tiempo y la eternidad se funde
en este instante de felicidad
que no podré olvidar mientras viva.

OCTAVIO
(al mismo tiempo que ella)
Era un jovenzuelo
que ni siquiera la conocía.
Pero, ¿quién soy?
¿Cómo podría estar junto a ella?
¿Cómo podría traerla junto a mí?
Si no fuera un hombre
los sentidos me abandonarían.
Este instante de felicidad
no lo podré olvidar mientras viva.

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