29/6/08

Marcos Canteli. La poesía es, antes que nada, acto de escucha (I)



El joven poeta español Marcos Canteli (Asturias, 1974) le da los toques finales a lo que será su cuarto libro (provisionalmente, lleva el título catálogo de incesantes). Una colección que, por lo pronto, reúne medio centenar de poemas. Una poesía sugestiva, enfocada en el vigor de la imagen, renuente a lo literal y a la vez intuitiva.
Canteli tiene ya una producción admirable. Tres libros publicados, además de haber traducido a Robert Creely + los haikús de Jack Kerouac y llevar la muy recomendable revista digital 7 de 7.
Quise, antes de colgar algunos de los poemas que conforman su catálogo de incesantes, incluir una entrevista que hicimos por email. Entre sus respuestas encuentro una frase que se queda dando vueltas en mi cabeza: la poesía es, antes que nada, acto de escucha.

-¿Qué rasgos desearías que, al menos idealmente, el lector llegase a disfrutar en tus poemas?

Idealmente: ni idea. Con que disfrutara...
Lo que me gusta percibir, cuando hago de lector de lo mío (¿?), es un flujo de inestabilidades (hablo de estos poemas de catálogo de incesantes) hacia la apertura, hacia lo inesperado, texturas y coloraciones que van cobrando intensidad emocional, la indeterminación de un deseo por otra parte muy determinado: decir, un decir que toque algo.

-Tu poesía ha sido traducida a varios idiomas (alemán, árabe, inglés). Si nos limitaramos sólo a las versiones al inglés, ¿qué crees que pierde -o gana- tu poesia al ser vertida a otra lengua?

Tal vez de manera más inmediata pueda perder esas texturas y coloraciones de las que hablaba antes, que a veces conectan muy diferentes estratos de lengua. Pero tambiéncabe ganar otras, dependiendo de la audacia y la temperatura poética del traductor, que, en el caso de Forrest Gander (que ha traducido recientemente algunos de estos poemas), no es afortunadamente poca.

- Nombra a cuatro de los poetas contemporaneos que te gusten y di por que te interesan sus poéticas?

José-Miguel Ullán: el maestro del oído, el gran camaleón; aunque lo dice mejor un verso suyo "Voz tatuada de nada más que voz", porque la poesía es, antes que nada, acto de escucha. José Kózer: la llamada (o el llamado) del lenguaje, generador de mundos tan varios como sus espesores lingüísticos. Olvido García Valdés: cuerpo de alma torturado, intimidad de la mirada, emoción que se dice y (ahí, al ir suspendiéndose) nos dice. Eduardo Milán: el pájaro asociativo que habla de la inteligencia poética; cuando Tzara escribió aquello de "El pensamiento se hace en la boca" acababa de leer un poema de Milán.

-¿Qué afinidades crees que existan entre la poesía y las artes visuales contemporáneas, si es que efectivamente pudiese hablarse de afinidades entre una y otra formas de creación?

Pienso que, en general, y aún más concretamente en el caso de España, la poesía tiene mucho que aprender de las artes plásticas. Sobre todo la investigación de terrenos de libertad, irrenunciables a estas alturas, ya conquistados pero siempre por explorar: la subversión de cierta exclavitud figurativa, el entrecomillado de la emoción, las posibilidades de lo serial, etc. En definitiva, ayudas para encarar esa vieja pregunta sobre qué pueda ser la realidad, el arte o el poema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario