28/6/08

Blog y Libro (I)

Cada hombre es un artista
Joseph Beuys

Alguna vez pensé que sería interesante hacer una antología de los textos que aparecen en los blogs. A los pocos días desistí de la idea. No porque requiera de un trabajo abundante (lecturas laberínticas, kilométricas, plurales); sino porque haría falta un criterio de selección para el cual el libro, en su formato tradicional, resulta insuficiente. Separar las palabras de las imágenes –sean fotografías digitales o videos- es hacer un picotillo ya que las ilustraciones son también parte de lo que se quiere decir. Un blog es una obra gráfica, donde importan la selección de las imágenes, el tipo, el color y el tamaño de las letras que se usan, el fondo que se escoge. Igualmente tampoco se puede prescindir de los enlaces, inevitablemente azarosos, determinados por afinidades intelectuales, amistades o preferencias políticas. Por último un blog incluye también los comentarios de los visitantes. Continuaciones o complementos de la entrada publicada por el autor no debieran ser separados del texto que los provocó. Un blog es una creación hasta cierto punto colectiva y abierta. Como texto permanece siempre inconcluso y a veces es, debido a su abundancia, ilegible. Basta pensar en un blog como Generación Y, donde un breve párrafo de la autora puede generar miles de comentarios y peleas de toda índole. Llevar un blog a un libro es en el mejor de los casos una traducción, en el sentido de aquella máxima que afirma que traducir es traicionar.

Pienso en un blog como en un nuevo género literario, nacido de nuevos avances tecnológicos, un género que excede con creces ese objeto que durante miles de años fue el soporte del texto: el libro, en sus variantes de páginas encuadernadas, pergamino o pinturas murales.

Un blog es un género literario de nuevo tipo que no encaja en ninguna de las clasificaciones anteriores: no es ni novela, ni poesía, ni ensayo, ni teatro; sino un híbrido intertextual, donde son imprescindibles los enlaces a otras páginas, la colaboración de los usuarios y donde no hay ningún punto final. Un blog, aun cuando se abandone o se cierre, permanece inconcluso y siempre es propenso a ampliarse por algún lector.

Los fragmentos que integran un blog, aunque con frecuencia inconexos, van creando una identidad desde la que casi puede reconocerse a la persona que habla, sin necesidad de escuchar sus confesiones más íntimas (un blog no es casi nunca un diario personal). Creo que hoy se leen blogs como mismo se leen a determinados autores, intereses temáticos o periódicos con los que más o menos uno se identifica.

2 comentarios:

  1. Es muy interesante cómo describes este nuevo fenómeno del blog. A mí me parece que además de género literario novedoso, es también una nueva forma de conversar, de comunicación entre personas. Es una nueva forma de estar entre las gentes... Ya me decidí, tengo una nueva casa (blog) y estás invitado, con mucho gusto!, para conversar. Se llama "verónicas", a falta de un título mejor.
    Saludos,
    Verónica

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  2. El titulo "Veronicas" me gusta mucho. Apunta a la idea de que una persona es una entidad plural. Creo que todos debieramos llevar una "s" al final de nuestros nombres propios. EL unico problema es que el planeta ya esta hiper-poblado. Pero ojala que existan muchas Veronicas.

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